Minutos después de haberse consumado el 1-0, el cuerpo técnico le “liberó” el vestuario a los jugadores. Mientras los futbolistas festejaban la vuelta a la victoria puertas adentro, Pablo De Muner, Jorge Ribolzi, Nicolás Gianni y el “profe” Juan Saja dialogaban de manera animada dentro de un palco del “Gigante de Alberdi”, a pocos metros de la entrada del camarín visitante.

“Tomate” reía y suspiraba después de un juego difícil, que había vivido a full. Recibía las felicitaciones de los dirigentes que habían llegado a la “Docta” y hasta intercambiaba opiniones. Se lo notaba feliz y no era para menos. “La verdad es que sí; estoy muy contento. Es imposible no estar contento”, fueron las primeras palabras del DT en el mano a mano con LG Deportiva.

El entrenador estaba chocho de la vida; no sólo por la victoria y los tres puntos; sino porque el rendimiento del equipo había sido contundente. San Martín acababa de dejar una imagen realmente buena en Alberdi. “Los chicos lo hicieron muy bien. No es fácil ganar en esta cancha, más allá de la situación que estaba viviendo Belgrano”, dijo antes de refrescar conceptos. “Para nosotros era una gran medida este partido. Lo ganamos muy bien y lo más importante fue el cómo lo ganamos. Por eso estoy agradecido a los muchachos. Esto es todo de ellos”, agregó.

San Martín exhibió una imagen contundente en la casa del “Pirata”. Tuvo orden, solidaridad, buen fútbol y mucho aplomo para llevarse tres puntos de oro. Y como valor agregado supo mejorar todo los puntos flojos que venía mostrando en el inicio del certamen. “Una de las cosas que no me gustaba era cuando el equipo no tenía la pelota. Y en esta ocasión, no la tuvimos tanto como nos hubiese gustado, pero jugamos bien sin la pelota. Y eso es mérito de los chicos. Nosotros como cuerpo técnico estamos para ayudar, para acompañar, para corregir; pero es importante que hayan entendido todo y que lo hayan aplicado en tan poco tiempo”, afirmó un De Muner auténtico, frontal y que no negocia nunca su idea.

“Nosotros tenemos jugadores inteligentes y con oficio y que se dan cuenta de las situaciones. Hoy realmente entendieron la importancia de estar concentrados, de estar bien posicionados, organizados, y que nadie mire, ni que camine”, agregó el ex jugador “Santo”.

Nuevas características

Bloque corto, intensidad para presionar sobre la pelota, máxima concentración y buen juego asociado. Esas fueron algunas características que el nuevo San Martín mostró en su visita a Córdoba. Cada futbolista dejó la vida en cada pelota; hubo compromiso, hubo solidaridad y ese fue otro motivo de festejo para el entrenador. “Nuestra idea, desde siempre, fue estar agrupados; tanto en ataque como en defensa. Para mí, el desligarse totalmente de un asunto no existe, no está en mi cabeza. En esta categoría es fundamental tener un bloque corto y ser contundente”, resaltó el entrenador.

El 1-0 renovó todos los ánimos en La Ciudadela. Los dirigentes y allegados festejaron la nueva versión; en las redes, hubo mucha efervescencia por los tres puntos, pero el entrenador prefirió bajarle el perfil a la cuestión. “Acá lo importante es ser competitivo, que San Martín pueda jugar de igual a igual en cualquier cancha y ante cualquier rival. El funcionamiento va a ir apareciendo con el correr de los partidos y los jugadores comenzarán a tener movimientos mecánicos en poco tiempo. Pero por ahora vamos a mirar el hoy, el cómo ganamos y el por qué... después se verá en lo que hay que mejorar, porque eso también es fundamental”, remata.

El “Santo” maniató al “Pirata”. Lo obligó a hacer su juego, a llevar el termómetro del partido al lado que más le convenía. Pero estuvo algo flojo, de lo contrario podría haber goleado en Córdoba. “Yo no recuerdo ninguna chance clara de Belgrano. Pero lo cierto es que tenemos muchas cosas para mejorar. Tuvimos un buen juego, ganamos, pero pudimos haberlo liquidado mucho antes, y en esta categoría es clave tener un equipo corto y aprovechar cada situación”, sentenció.

En poco más de dos semanas de trabajo, De Muner le cambio la cabeza al “Santo”. Hoy, da la impresión que es un plantel diferente del que arrancó el torneo; aunque claro, en La Ciudadela nadie quiere volverse loco porque falta mucho y el equipo debe seguir creciendo y sumando de a tres para poder estar en la pelea por el gran objetivo.

A trabajar luego de un día de descanso

A las 9.30, en el complejo de Lince, el plantel retomará los entrenamientos de cara al partido contra Riestra. Ahora, el objetivo es uno sólo: volver a ganar en casa.