RÍO DE JANEIRO, Brasil.- La oficina de derechos humanos de la Naciones Unidas se mostró “consternada” e hizo un llamado a realizar una investigación independiente sobre el operativo policial contra narcotraficantes en una favela de Río de Janeiro que dejó 25 muertos.
Las imágenes de televisión mostraron a un helicóptero policial volando bajo sobre Jacarezinho, una favela de clase obrera en la zona norte de la ciudad, mientras hombres armados con rifles de gran calibre saltaban de tejado en tejado para huir de las autoridades.
El sangriento resultado del operativo causó conmoción en la ciudad y despertó las críticas de organizaciones de derechos humanos locales e internacionales, entre ellos, la propia Organización de Naciones Unidas.
La operación realizada el jueves y que involucró helicópteros y decenas de efectivos, podría haber sido la más letal en una década, en una larga historia de uso de la fuerza policial “desproporcionada e innecesaria”, dijo el vocero de la oficina de derechos humanos de la ONU en Ginebra, Rupert Colville.
Al menos 25 personas, incluido un policía, murieron en el tiroteo durante un operativo en el barrio de Jacarezinho.
La policía dice que incursionó ahí después de recibir informes de que narcotraficantes estaban reclutando niños para sumarlos a su pandilla.
Las autoridades confirmaron la muerte de uno de sus agentes, el inspector Andre Leonardo de Mello Frias. En un comunicado publicado en Facebook, dijeron que “honró la profesión que amaba y será extrañado”. “Este es uno de los números de muertos más grandes en una operación de la policía en Río”, dijo el jefe de policía, Ronaldo Oliveira.
”Pedimos que un fiscal realice una minuciosa investigación independiente sobre el caso, de acuerdo a los estándares internacionales”, sostuvo Colville. La fuerza solo debería emplearse como último recurso y la policía no lo hizo, sostuvo.
”Ahonda una tendencia en el uso innecesario y desproporcionado de la fuerza por parte de la policía en barrios pobres, marginados y predominantemente afrobrasileños”, sostuvo Colville, en alusión a que las favelas han sido tradicionalmente escenario de abusos por parte de las fuerzas de seguridad. En el caso de los sucesos de Jacarezinho, la oficina que dirige la ex presidenta de Chile Michelle Bachelet también aludió a informaciones “preocupantes” recibidas tras el operativo y que dan cuenta de que, supuestamente, “la policía no tomó medidas para preservar pruebas en la escena del crimen”, lo que podría perjudicar las pesquisas.
La Fiscalía de Río de Janeiro ya anunció que investigará si hubo abuso policial y la ONU espera que haya una “investigación independiente, completa y parcial”.
Según Colville, se debe buscar también que se garantice la seguridad de los testigos, para protegerlos de cualquier tipo de intimidación o represalia.
”Pedimos un debate amplio e inclusivo sobre el actual modelo policial en las favelas, que están atrapadas en un círculo vicioso de violencia letal”, añadió Colville, quien ha recordado la precaria situación de los vecinos de estos barrios, “marginados”. (Reuters-Especial)