La embestida de la segunda ola de Covid-19 disparó los contagios y los fallecimientos en el mundo; no obstante la gracia de Dios me posibilitó acceder a las dos dosis de la vacuna Sputnik V, en medio de un conflicto mundial por el inmunógeno. Conociendo el temor y la incertidumbre de los que aún no tienen la bendición de haberse vacunado, quiero agradecer públicamente al personal  del Siprosa en todos sus niveles; en especial al Intendente de Banda del Río Salí, Jorge Darío Monteros por el óptimo grado de organización y eficiencia de su gestión, que facilitó el armado de un excelente escenario de salud en la ciudad, brindando toda clase de atenciones, cuidados y ayudas, a los adultos mayores que en gran número, con mucha fe y esperanzas de vida concurrieron al Club Concepción BB para recibir la vacuna salvadora; seguramente esto no hubiese sido posible, de no mediar la valiosa decisión política del Gobierno Nacional, para lograrlo. Revisando mis archivos de LA GACETA, seleccioné información sobre las relaciones internacionales, promovidas por Cristina Fernández de Kirchner siendo Presidenta de la Nación, que le permitió a la hoy vicepresidenta, proyectar una excelente imagen internacional ante el Kremlin, que fue la llave para el acuerdo con Rusia por la vacuna. Los Acuerdos de Cooperación Estratégica, celebrados por Cristina y Vladimir Putin nos permitieron ser el primer país del mundo en recibir la Sputnik V, a la par que fuimos el puente para que América Latina goce  de la eficacia del inmunógeno. Personajes cegados por el odio atacaron a la vicepresidenta en la gestión por la vacuna, con barbaridades de una “supuesta líder” política, con acusaciones por actos de corrupción (LA GACETA, 15/01/21), demandas por envenenamiento (LA GACETA, 23/02/21), más la demencial declaración de que “…  no se pondrá la vacuna Sputnik V, en defensa de la democracia del mundo…”; evidentemente esta mujer se siente con influencias política en todo el planeta. Considero que estamos en el punto justo para que el hombre deje de pensar en el estado de los activos financieros, en las cotizaciones bursátiles, en el rendimiento de los fondos de inversión etc., y disfrute la vida que es el activo más preciado, con el que Dios nos bendijo. Aprovecho este espacio de opinión de LA GACETA para dar gracias a Dios, agradecer a Cristina, a Darío Monteros y al Siprosa, por haber podido acceder a la vacuna salvadora.

José Emilio Gómez

Reyes Católicos  112

Banda del Río Salí