Un pastor evangélico fue condenado por haber cometido abusos sexuales en su vivienda, lugar donde además funcionaba un templo de la iglesia Evangélica. Las víctimas fueron dos hermanas de seis y cinco años y fue la madre de ellas quien llevó la causa a la Justicia. Las pequeñas declararon en Cámara Gesell cómo habían sido los ataques, y el titular de la Fiscalía de Delitos Contra la Integridad Sexual, Héctor Fabián Assad, pudo acreditar tres de esos abusos.

El religioso fue hallado penalmente responsable de los hechos y recibió condena. Los años de pena se conocerán esta semana; mientras tanto, seguirá detenido con prisión preventiva.