En lo que va del año, la Dirección de Delitos Rurales de la Policía de Tucumán lleva recuperados más de 40 animales, cuyo destino hubiese sido la faena y el comercio ilegal, según fuentes de la fuerza.

“Dentro de los diferentes equipos de la dirección, hay patrullas especializadas en el rastreo de animales vacunos y equinos. Este tipo de animales generalmente son robados en fincas de la zona y, tras atravesar otras propiedades cortando alambrados, los llevan a descampados o a lugares escondidos en medio del monte para poder faenarlos y comercializarlos ilícitamente. La patrulla se encarga de detectar las áreas por las que transitó el animal y, con sus pesquisas, pueden determinar cuántos animales transitaron los caminos y cuántas personas cometieron el robo”, explicó el comisario inspector Walter Montero, subdirector de la unidad especial.

En total se recuperaron 36 equinos y cinco vacunos. Entre esos, 17 fueron rescatados en Burruyacu, siete en la capital, cinco en Tapia y el resto en Villa de Leales, Simoca y Graneros, indicó el director general, comisario mayor Julián Condorí.

“Este tipo de robos significan una gran pérdida económica para sus dueños y pueden implicar un riesgo para la salud pública, ya que son faneados, trasladados y comercializados sin las medidas correspondientes de higiene, salubridad y refrigeración, y eso los hace no aptos para su consumo”, explicó Montero.

En el marco de la implementación de estas medidas, que buscan llevar mayor seguridad al campo, esta semana el ministro de Seguridad de la provincia, Claudio Maley, presidió una reunión con las fuerzas policiales, Gendarmería, funcionarios del Ministerio de la Producción, Senasa y los referentes de la Sociedad Rural de Tucumán, para coordinar acciones y trabajar en conjunto con el objetivo de reducir los índices de delitos rurales.