La escalada de las commodities no se detiene. Los precios futuros de la soja mantuvieron ayer su tendencia ascendente y superaron el pico alcanzado en octubre de 2012 (de U$S 554 por tonelada), mientras también subieron los del maíz y el trigo exhibió un valor que no se registraba desde hace más de un decenio.

La soja con entrega en mayo subió U$S 5,7 hasta U$S 555,8 por tonelada (84% más que trece meses atrás, cuando se tocó el piso por el impacto de la pandemia), en una escalada ascendente acentuada desde mediados de la semana pasada.

La Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) atribuyó la tendencia a “la fortaleza de los mercados al contado, cuando disminuyen los suministros de la vieja cosecha y los problemas meteorológicos amenazan las perspectivas de las cosechas de 2021”.

En ese contexto, el aceite de soja cotizó a U$S 1.356,4 y la harina a U$S 456,4 por tonelada para mayo, muy por encima de los U$S 680 y los U$S 316, respectivamente, pactados en mayo del año pasado.

Los contratos de maíz anotaron, por su parte, un ascenso (por cuarta rueda consecutiva) de U$S 2,1 hasta U$S 248,3 la tonelada (108% más que hace casi un año). La Bolsa de Rosario señaló que el repunte del cereal refleja un panorama similar al que sustenta el aumento de precios de la soja.

El valor del trigo, en tanto, registró una ganancia de U$S 2,8 hasta U$S 250,1 la tonelada, es decir, 48% más que siete meses y medio atrás, ante “las temperaturas heladas en las llanuras y el Medio Oeste estadounidense”, concluyó la BCR.

El mix formado por la alta participación de los fondos de inversión, el agotamiento de las existencias estadounidenses por la firmeza de la demanda y las condiciones climáticas adversas para el inicio de las siembras 2021/2022 fue el responsable de la consolidación de la tendencia alcista, destacó La Nación.

Al día de hoy, Estados Unidos tiene comprometido más del 98% de los volúmenes de maíz y de soja que prevé exportar durante la campaña actual. A su vez, el nivel proyecto para el grano remanente que pasará al próximo ciclo comercial es el más bajo desde la temporada 2013/2014. En el Gobierno, en tanto, crece la expectativa por el futuro ingreso de divisas en la economía. (Télam)