En el debate quedó demostrado cómo actúa una banda que roba con inhibidores de alarma. Por el hecho, se les dictó la prisión preventiva a dos jóvenes que, además de haber cometido el hecho, habrían realizado estafas con los cheques que sustrajeron.

El 16 de marzo, Herminio Franco Veglia llegó en una camioneta Honda HR-V a una obra en la cual estaba trabajando. La construcción está ubicada en Mate de Luna y Amador Lucero. Según la imputación, los acusados se acercaron al vehículo, y, aprovechando el descuido de la víctima, abrieron el vehículo y se apoderaron de un portafolio que contenía documentaciones, una chequera, el sello de la empresa constructora y $20.000.

El 19 de marzo, los ahora detenidos se habrían presentado en una tienda de muebles donde habrían realizado una compra por $49.000 con uno de los cheques robados a la empresa constructora. La mueblería se enteró de la estafa cuando quiso cobrar el dinero y recibió la noticia de que la chequera había sido denunciada como robada días atrás. Además, los sospechosos quedaron registrados por las cámaras de otros corralones donde habrían intentado realizar otras estafas.

Por este hecho la Fiscalía de Robos y Hurtos que encabeza Pedro León Gallo ordenó una serie de allanamientos en cuatro domicilios, la cual concluyó con la aprehensión de los dos acusados. Otros dos hombres aún son buscados. El procedimiento fue desarrollado por la Brigada de Investigaciones de Yerba Buena.

“En el allanamiento de pasaje García al 2400, domicilio asociado a Federico Germán Díaz, se encontró bajo un colchón uno de los cheques de la víctima, mientras que el domicilio de Gustavo Ezequiel Fernández, en Constitución al 700, se encontró una motocicleta que carecía de documentación y de la cual no supo acreditar su origen”, señaló el auxiliar fiscal, Rodrigo Bilbao que formuló la acusación por hurto agravado por la utilización de ganzúa o llave falsa, en concurso real con estafa y con libramiento de cheque a sabiendas de imposibilidad de pago.

Bilbao argumentó que la causa es compleja debido a que falta analizar numerosas grabaciones que habían conseguido y que además podrían sumarse nuevas evidencias en los próximos días. Además, indicó que solicitaría una rueda de reconocimiento, razón por la cual la víctima del robo no presenció este debate. Por ello solicitaba 60 días de plazo para la prisión preventiva. Los defensores Augusto Avellaneda (asistió a Díaz) y Mariana Santillán (asistió a Fernández), se opusieron a la medida cautelar y protestaron que además: “el tiempo solicitado es excesivo”. Los abogados propusieron una caución: para Díaz mediante la presentación de un fiador, mientras que para Fernández a través del empeño de una motocicleta como depósito para garantizar que ambos se someterían al proceso. La jueza Isabel Méndez no confió en esos argumentos y solicitó que los imputados queden detenidos 15 días más hasta tanto la fiscalía reúna nuevas pruebas para encaminar o descartar la acusación. El plazo puede extenderse en una próxima audiencia.

Peligrosidad

Bilbao destacó que el arresto preventivo era necesario porque existía peligro de fuga y de entorpecer la investigación. Según el informe policial con el que el auxiliar contaba, uno de los acusados había intentado escapar cuando llegó la Policía a allanar su domicilio, mientras que el otro se había intentado esconder en el baño. “Mi defendido ya se encontraba en el baño cuando llegó la Policía, no pueden argumentar utilizando una necesidad humana para decir que se escondía. Además Fernández, como vendedor ambulante de chocolates, no podría solventar una fuga”, sostuvo Santillán. Avellaneda también planteó ciertas irregularidades en el proceso.

El caso

Usando un inhibidor de alarmas, dos hombres hurtaron de una camioneta la chequera de una empresa constructora y otros elementos de valor.

Esas personas se presentaron en una mueblería y pagaron una compra de $49.000 con un cheque apócrifo. Intentaron hacer lo mismo en otras tiendas.

La Policía detuvo a dos sospechosos por estos hechos. En una de las casas allanadas se encontró uno de los cheques del talonario robado.

La Justicia dictó 15 días de prisión preventiva en contra de los acusados. La medida podría extenderse en la próxima audiencia. Se busca a dos cómplices.