Anthony Deustch

Reuters

AMSTERDAM, Países Bajos.- El encallamiento en el Canal de Suez del carguero Ever Given desató una enorme operación para tratar de liberarlo, y el equipo de rescate que trabaja en el asunto advierte que podría llevar días o incluso semanas.

El Ever Given, que tiene la longitud de cuatro campos de fútbol, se encalló en el extremo sur del canal, e impide el tráfico en uno de los corredores fluviales más transitados del mundo.

El Canal de Suez es una vía navegable artificial de 193 kilómetros, en Egipto, que conecta el Mediterráneo y al Mar Rojo a través del Istmo de Suez, divide Africa de Asia y permite llevar productos entre Asia y Europa sin tener que rodear el continente africano. Fue inaugurado en 1869, es una de las principales arterias económicas del mundo, pues por ella pasa más del 12% del comercio mundial. El cierre del canal obliga a los barcos a tomar la “ruta larga” alrededor del continente africano para llegar a Europa.

Egipto informó que abrió una sección antigua del canal para desviar el tráfico, por el temor de que el bloqueo continúe por días.

De momento, ya ha imposibilitado la navegación de cientos de embarcaciones, que han formado una larga cola a ambos lados del punto de obstrucción.

Hasta nueve remolcadores han sido han desplegados para liberar el barco, según la empresa que gestiona el funcionamiento del Ever Given, Bernhard Schulte Shipmanagement (BSM).

"Es un rompecabezas difícil, es como tratar de salvar una ballena varada”, dijo Peter berdowski, director de la empresa de rescate

El equipo holandés de respuesta a emergencias contratado para liberar el inmenso buque tiene en su curriculum algunas operaciones espectaculares, como extraer al submarino nuclear ruso Kursk del fondo del mar de Barents o el rescate del crucero Costa Concordia en el Mediterráneo, en 2012.

Con un peso de 200.000 toneladas sin carga, el Ever Given es el buque más pesado al que se ha enfrentado Smit Salvage, filial de la empresa holandesa de servicios marítimos Boskalis contratada para el rescate, en sus casi 180 años de historia.

Smit Salvage, que cuenta con equipos de respuesta a emergencias en tiempo real en todo el mundo, ha ayudado a recuperar o salvar docenas de barcos y a liberar cargueros, transbordadores y petroleros varados.

ATRAVESADO EN UNA POSICIÓN INCÓMODA. El carguero, de 400 metros de largo y 60 de ancho, quedó atravesado en diagonal en el interior de un canal de no mucho más de 200 metros de orilla a orilla.

Aunque esta vez no hay vidas en juego, los enormes intereses económicos en una de las rutas marítimas más transitadas del mundo hacen que la urgencia de la situación sea crítica.

El Ever Given está encallado en ambos extremos y los primeros intentos de desplazarlo con remolcadores mostraron que no se movería fácilmente de su posición en diagonal en un estrecho tramo del canal.

TRABAJOS PARA DESATASCARLO. Usando cables o colocándose al lado del barco, los remolcadores han intentado sacarlo de los bancos de arena a los lados del canal.

"Es un rompecabezas difícil, porque el barco está siendo presionado por fuerzas no naturales”, explicó el director ejecutivo de Boskalis, Peter Berdowski. ““Es un peso enorme en la arena” y para liberarlo se requerirá una combinación de tres operaciones: dragar, remolcar pero también remover peso de la carga.

Los expertos están divididos en cuanto a la ayuda que supondrá la estrecha ventana de la marea en los próximos días en los esfuerzos por reflotar el buque, que puede transportar hasta 20.000 contenedores.

“Lo más probable es que sea reflotado el domingo o el lunes. Pero el peor de los casos (que siga atascado durante semanas) es una posibilidad real”, según Clemens Schapeler, de la plataforma logística global Transporeon.

La autoridad del Canal de Suez está movilizando buques de dragado para retirar arena y otros materiales bajo la proa y la popa. La dureza del material y la capacidad de colocar las naves de forma eficaz determinarán la rapidez de la operación.

MONSTRUOSO El buque pesa 200.000 toneladas, sin contar con la carga, y puede llevar 20.000 contenedores.

El primer paso será retirar el combustible y el lastre de gran tamaño para aligerar el peso del buque, en combinación con el dragado de arena, y luego intentar poner el buque a flote.

Si esas medidas iniciales fracasan y el barco sigue atascado, habrá que retirar su carga de varios miles de contenedores en un trabajo que, advirtieron las fuentes, podría llevar semanas.

"El tiempo es el factor decisivo aquí. El barco en sí no ha sufrido daños, pero el bloqueo ha provocado enormes daños", considera Berdowski. (Reuters)