La “vibración positiva” que transmite el reggae se hará sentir esta noche en La Coupole (avenida Aconquija 2.780, Yerba Buena) desde las 20 en una velada que tiene como protagonista a Marcelo Chelo Delgado, líder de la banda La Zimbabwe. Se presentará en un formato de trío, denominado The Hit Makers, que integra junto a Ariel Pae Villanueva en guitarras y coros, y Andrés Castro, en teclados y secuencias de computadora.

El show consistirá en un tributo a los grandes hits del género: temas de Bob Marley, Jimmy Cliff, Peter Tosh, UB40, Gregory Isaacs, Big Mountain, Inner Circle o Maxi Priest, todos muy conocidos. Después, cerrará con los clásicos de La Zimbabwe.

Chelo es fundador de esa banda pionera del reggae en el país, que actualmente atraviesa su tercera etapa. La primera abarcó desde los 80 hasta 1990; la segunda hasta 1999, y a partir de 2012 volvió con el disco “Cuestión de tiempo”. Delgado, el único integrante de la formación original que continúa en la agrupación, anunció que pronto va a salir a luz un disco con grabaciones inéditas de los 90 que fueron remasterizadas. “Es un disco diferente, muy introspectivo”, adelantó.

El último disco de La Zimbabwe, “Cultivemos la paz” (lanzado en 2018), transmite un mensaje de no violencia.

“Le decimos no a la violencia en todos sus aspectos. No a la violencia machista, basta de la violencia psicológica, de la violencia callejera... Creo que como sociedad tenemos que bajar un cambio y buscar otra frecuencia para conectarnos. Esa ‘vibración positiva’ de la que hablaba Bob Marley. El mensaje del reggae es ese. ‘One love’, decía Marley. Que tratemos de buscar esa unidad, esa unión, comprensión y tolerancia. Las cosas, cuando se hacen con amor, salen mejor”, reflexionó el músico para LA GACETA, que con The Hit Makers está realizando una gira por distintas provincias.

-¿Cómo viviste la etapa de inactividad? ¿Surgieron nuevos temas?

- La cuarentena no me resultó inspiradora para componer. Me refugié en otras artes. Volví a sumergirme en la literatura, a leer novelas, a ver cine, y también en la arquitectura, que es una de mis pasiones. Soy un exestudiante de arquitectura y apasionado por ella, además de la pintura y la cocina. Me he refugiado mucho en mi familia y he podido volver a disfrutar de las artes en general: dibujar, pintar y escribir algún cuento. En la música, recién ahora se me están ocurriendo algunas cosas que seguramente van a terminar en canciones.

- ¿Cuándo va a volver La Zimbabwe a los escenarios?

- Todavía no es posible. Este verano tuve la suerte de volver a actuar con una formación reducida. Pero con la Zimbabwe es imposible, porque somos 10 músicos arriba del escenario más dos técnicos. Además, los festivales están parados y lo que hay son bares o restaurantes con cena show que puedan cumplir los protocolos. La pandemia se volvió agobiante, hay un cansancio generalizado en la sociedad y en muchos casos un agotamiento económico. Los artistas hemos sufrido un freno en la actividad y estuvimos un año sin poder trabajar. De a poco se fue abriendo. La vuelta a la normalidad va a depender del ritmo de vacunación, pero hay avances y retrocesos. En muchos países del mundo se tuvo que volver atrás. Creo que hasta el 2022 no vamos a tener una vuelta a la normalidad.

- Las bandas de reggae en nuestro país tiene una legión de seguidores y sigue creciendo, según parece.

- Sí. En Argentina el reggae alcanzó un éxito inusitado. Tiene que ver con la labor de muchos músicos de distintas generaciones que vienen trabajando. La Zimbabwe se armó allá por 1987. Junto con Los Pericos fuimos de las primeras bandas de reggae, si bien estuvo el embrión de la Hurlingam Reggae Band, con Luca Prodan, y un poco también Los Abuelos de la Nada a través de sus versiones de reggae pop. Hoy hay infinidad de bandas de este ritmo, un movimiento con un perfil cultural propio, festivales propios, y pasan por acá grandes bandas internacionales de reggae, como Steel Pulse, UB40, The Wailers, Horace Andy, Gregory Isaacs, Yellowman, Ziggy Marley, Julian Marley... han convertido a Argentina en uno de los puntos fundamentales dentro del circuito del reggae internacional. Los jamaiquinos miran el reggae argentino con mucho cariño, asombro y respeto. Hoy el reggae argentino es un referente en toda Latinoamérica.