De nada sirve que quien vaya excedido de velocidad frene de golpe cuando divise un operativo. A 100 metros de distancia, ya se sabe a cuántos kilómetros por hora viene circulando. El objetivo del sistema de control vehicular por radar que desde ayer se implementa en Yerba Buena es que se tome conciencia de que ir rápido es arriesgar la vida (propia y de los demás) en un accidente, una aspiración mucho más importante que imponer una multa.

La primera prueba piloto fue en avenida Perón al 100, a las 13 de ayer. Había tres puestos distintos: el primero, de advertencia; luego, el control por radar y después el retén para alertar a los conductores que circulaban en infracción. “Con el dispositivo se apunta al vehículo, y a 100 metros de distancia ya se detecta la velocidad de circulación en kilómetros por hora. Mediante un plan estratégico se detiene a la persona más adelante en caso de exceso”, explica Eleonora Figueroa, una de las encargadas de accionar el dispositivo. En la tarea trabajó personal municipal de Tránsito y de la Guardia Urbana.

Dos horas después, el operativo se trasladó a la calle Aragón y luego recorrió distintas arterias con un flujo intenso de automovilistas: las avenidas Aconquija y Solano Vera; los Caminos de Sirga y Perú; y las calles Las Rosas y Boulevard 9 de Julio. La decisión era montar controles también durante la madrugada, que también incluía exámenes de alcoholemia, con la idea de evitar picadas. En todos los casos, se verifica que el conductor disponga de toda la documentación necesaria para circular.

Conformidad

Marcela Jure tiene un negocio de venta de ropa en avenida Perón 116 y vive a una cuadra del lugar. “Realmente es necesario que haya un control de seguridad vial por la velocidad en la que circulan los vehículos. Yo quiero cruzar la calle y es imposible, sobre todo en hora pico”, señala. Presenció varios choques, sobre todo entre autos y motos, y agrega que no se controla lo suficiente a los ciclistas: “los que manejan bicicletas no respetan los semáforos, deberían ser multados. Son un peligro y muchas veces provocan los accidentes”.

A la par, Gastón Cativa atiende un quiosco desde hace 10 meses, y confirmó que es una esquina peligrosa donde se producen varias colisiones entre autos y motos circulan muy rápido. Recordó al joven que falleció el fin de semana en Moreno y avenida Aconquija, y advirtió sobre la gran cantidad de picadas que hay en la madrugada. Su ilusión es que esta medida funcione para evitar nuevas pérdidas de vida.

DISTINTOS PUNTOS. Los retenes se mueven por las arterias de la ciudad.

“Espero que la medida de los radares funcione; está bien que lo implementen. Andan a cualquier velocidad, no respetan ni semáforos ni lomos de burro; es un peligro”, sostuvo Mariana Berral, preocupada porque sus hijos muchas veces van en bicicleta hasta su maestra particular.

“Todos los que salimos a andar en bicicleta o a correr nos encontramos en constante peligro, ya que los vehículos circulan en velocidades muy altas y nadie los controla”, agregó Sandra Berral, también vecina.

La finalidad es que los conductores de Yerba Buena y vecinos de otros municipios se adapten a esta nueva medida, que en la actual primera etapa responde a “un esquema preventivo de concientización”, señaló el secretario de Seguridad, Mauricio Argiró.

Los límites máximos de velocidad son los que indica la Ley Nacional de Tránsito:

- 60 km/h en avenidas y en los Caminos de Sirga y Perú.

- 40km/h en calles.

- y en la Avenida Perón, en el trayecto desde el paredón hasta la rotonda del pie del cerro, un tope de 30 km/h por la caminería destinada a deportistas.