Puede observarse con distintas interpretaciones: ¿es un salón que discrimina o específico, como otros? Sí, como otros, pero esos son por temáticas, por lo general, o por sectores laborales; que se conozca, al menos en el país, no por el sexo o género.

El Ministerio de Cultura de la Nación presentó la convocatoria al “Premio Adquisición Artes Visuales 8M. Despatriarcalizar el patrimonio”. “Por primera vez un concurso es convocado desde el Estado con el objetivo principal de revertir la conformación patriarcal del patrimonio cultural nacional y la situación crítica de paridad de género en las colecciones públicas”, se indica en la comunicación oficial. La inscripción estará abierta hasta el 20 y forma parte de la conmemoración del Día de la Mujer.

Los interrogantes vienen a cuento porque está dirigido exclusivamente a artistas mujeres, lesbianas, trans y travestis de todas las disciplinas de las artes visuales, sin límite de edad ni requerimientos de trayectoria (hace 10 días, la polémica fue para el Salón Nacional del Palais de Glace que llevaba un formulario considerado “invasivo”, según muchos artistas).

El ministro nacional Tristán Bauer anunció en la presentación: “Este premio es reparador ya que cuando uno ve las colecciones, el patrimonio de nuestros museos, encuentra una tremenda disparidad de género: Tan sólo un 20% de las obras pertenecen a artistas mujeres”.

Recursos

El ministro Bauer anunció, igualmente, que se invirtieron $3.300 millones para ayudar a los trabajadores de la cultura a afrontar el difícil momento por la pandemia.

Para el salón se destinará en concepto de premios $4 millones, distribuidos en ocho premios de $500.000 cada uno. Los trabajos presentados serán exhibidos de manera virtual o presencial, dependiendo de las condiciones sanitarias imperantes, en el Centro Cultural Kirchner para su posterior selección y premiación, informa el Ministerio de Cultura.

Las obras podrán ser de cualquier técnica y/o soporte (pinturas, dibujos, grabados, fotografías, collages, esculturas, instalaciones y videos, entre otros). No es necesario ni excluyente que sean inéditas, se aclaró.

Las opiniones no son coincidentes, y abren debate sobre otras consideraciones para tener en cuenta.

Inclusiones

“Estamos viviendo un momento muy interesante en cuanto a la inclusión de minorías y disidencias. Estoy de acuerdo con la iniciativa y que se debería tener en cuenta y priorizar cupos para las producción del interior”, opinó el artista Rolo Juárez. “No lo veo discriminatorio, es un salón específico y están incluidas travestis y transexuales”, responde a LA GACETA.

“Es una mirada errada la de enfocarnos solo en las disidencias según la identidad de género o la sexualidad, ya que hay otro tipo de disidencias que son invisibilizadas, que son las de las mujeres pobres, de las neuro divergentes, de las discapacitadas”, sostiene a su vez Marisa Rossini.

“SEGUNDO ARABESQUE”. Marisa Rossini muestra la trayectoria artística de Martina Nikolle Córdoba Ansardi..

Luego explica que le parece importante la visibilidad de las disidencias. “Pero la convocatoria como primera categoría pone para mujeres y no se aclara el ‘cis’ que debería ir acompañando, por lo que ya se asume que hay un solo tipo de mujer de verdad, que es todo lo contrario a lo que significan nuestras aperturas a las disidencias -describe-. El cupo, al fin y al cabo, termina por ser excluyente a la gente que no cuenta con esos privilegios (refiriéndome a las mujeres cis, clase media alta)”.

Escucha abierta

Guada Rearte dice que le parece un puntapié y una apertura a escuchar lo que los colectivos están reclamando. “Hay un objetivo concreto, que es la reparación histórica a la desigualdad en el campo de la cultura y del patrimonio”, señala, y recuerda la demanda de la paridad de género. “Lo copado de esto es que es muy amplio el alcance, y un desafío para quienes hagan la selección y premien”, añadió.

“¿El Ministro cree que con un salón despatriarcaliza? El patriarcado sigue en pie y lo sabemos por los femicidios que ocurren a diario en el país”, opina tajantemente Claudia Esperguín.

“Es cierto que hay una disparidad de género en las colecciones de los museos, también es cierto que son patriarcales sus prácticas y la manera de revertir esto es justamente dejar de estigmatizar a la comunidad LGBTI+ en una exposición e invertir esos millones en programas de salud, de vivienda, de trabajo digno (por qué no en los museos? Eso sería despatriarcalizar las instituciones. No se va a lograr que la sociedad acepte a los travestis y a las lesbianas por una muestra. Y realizar ésta no les otorgará derechos en la sociedad o en la comunidad artística tampoco. Creo que va por otro lado la cuestión, es un acto político que va en busca de votantes en este año electoral”, reflexiona.

La directora de Artes Visuales de la provincia, Raquel Zeitune opinó que el salón tiene un objetivo específico, en el contexto del mes de la mujer: “ampliar los derechos de las minorías y desde ese lugar, me parece que es bienvenido”.

Idea de museo

La directora de Patrimonio, Valeria Gonzalez, resaltó que “esta iniciativa es fundamental porque es una política de adquisición patrimonial con perspectiva de género”.

“Es una política que quiere iniciar un camino para revertir la estructura patriarcal de la historia del arte dominante. Queremos decir con esto, obviamente, que de la historia de origen europeo deviene patrón universal, un modelo global, lo cual también implica a la Argentina, en un proceso cultural que culminó en el siglo XIX, de la mano de grupos dominantes; época en la cual se consolida la idea de museo en la región”, sintetizó.