En medio de un proceso inflacionario asfixiante para los bolsillos de todos los argentinos, el Gobierno Nacional aseguró que durante la discusión de las paritarias no intervendrá colocando pisos ni techos.

“Si queremos una recuperación de la economía, tenemos que apostar a una recuperación del salario”, manifestó la vicejefa de Gabinete, Cecilia Todesca, y agregó que un “60% del PBI se explica por el consumo privado”.

Por lo que se pronostica, las negociaciones no serán sencillas. Si bien el Gobierno presupuestó un 29% de inflación para este año en la Ley de leyes, el consenso entre analistas privados es que la inflación será más alta que el 36% registrado en 2020 y que incluso podría superar el 50%.

En el Ministerio de Economía, Martín Guzmán remarcó que las políticas de adecuación de precios en distinto sectores y salarios coordinadas van a ser una solución muy importante para gran parte de la población. “Necesitamos que el crecimiento de la economía vaya de la mano de la recuperación del poder de compra del salario”, sostuvo el ministro.

El jefe del Palacio de Hacienda enfatizó también que las negociaciones salariales no estarán atadas a plazos. “No habrá un modelo estricto para todas las paritarias, sí que se alineen los precios y los salarios a la pauta inflacionaria”, indicó en una entrevista con C5N.

Las medidas tendrían impacto en los haberes previsionales porque se buscará una recuperación de las jubilaciones de la mano de la recaudación y los salarios.

Guzmán se mostró firme a la hora de identificar el problema que está detrás de la inflación y sostuvo que ordenar la macroeconomía es parte de este proceso. “Una macroeconomía ordenada da más previsibilidad porque un estado deficitario, es un estado más débil, es un estado que se endeuda o emite y eso ya lo vivimos y estos son problemas que tenemos que resolver”, puntualizó.

Si bien las estimaciones privadas y las subas, como las registradas en las naftas durante enero, hacen ver de difícil cumplimiento la inflación estipulada en el Presupuesto, Guzmán subrayó que van a “respetar y a hacer cumplir el presupuesto porque el presupuesto es el corazón del programa económico y porque la inflación es un problema macroeconómico”.

Finalmente, el funcionario de Alberto Fernández afirmó que el objetivo es que “la inflación se vaya reduciendo de forma gradual y alcanzar la recuperación de la actividad y del empleo”.

En este contexto de incertidumbre, dos gremios picaron en punta con los primeros avances para recomponer los salarios, la Federación de Empleados de Comercio y la Asociación Bancaria.

A finales de enero, el sindicato dirigido por Armando Cavalieri acordó que ningún empleado de comercio cobre menos de $ 60.513 brutos a partir de marzo, a cobrarse en los primeros días de abril. Entre abril de 2020 y marzo de 2021 la recomposición alcanza un 35%, en línea con la inflación anual.

Por el lado del gremio bancario, las negociaciones se frustraron. La entidad busca un acuerdo que contemple lo perdido en 2020 y los primeros meses de 2021, pero ante las negativas Sergio Palazzo declaró el estado de alerta.