Gobernadores de distintas ciudades norteamericanas reforzaron al máximo la seguridad ante posibles protestas violentas de simpatizantes de Donald Trump.
El fuerte incremento de la seguridad en todo el territorio responde a las advertencias hechas estos días por las agencias federales, que señalaron que los seguidores más radicales del actual presidente pretenden llevar a cabo ataques contra la investidura del mandatario electo.
Al igual que en Washington, varios gobernadores decidieron desplegar a la Guardia Nacional para garantizar la seguridad en sus capitales. Según CNN, los estados de Georgia, Minnesota, Ohio, Oregon, Washington y Wisconsin ya tomaron esa medida. En Virginia y Utah, en cambio, las autoridades decidieron cerrar los parlamentos estatales ante el temor de disturbios durante las protestas previstas.
En tanto, en Florida y Oklahoma, se pidió a los parlamentarios que trabajen este fin de semana desde sus casas.