BRASILIA, Brasil.- El gobierno de Brasil requisará los excedentes de los inventarios de fabricantes de jeringas y agujas del país mientras se prepara para iniciar una campaña nacional de vacunación contra la covid-19 sin tener suministros asegurados. El Ministerio de Salud dijo que aún planeaba realizar otra jornada de licitación para comprar jeringas a los productores brasileños.
“Esta requisa busca satisfacer las necesidades más urgentes para iniciar el plan nacional de vacunación”, dijo el Ministerio en un comunicado, en el que agregó que esperaba datos sobre las existencias disponibles de los fabricantes.
Brasil, cuyo presidente, Jair Bolsonaro, viene minimizando sistemáticamente la gravedad del coronavirus, tiene el segundo brote más letal después de Estados Unidos, y está rezagado respecto de Chile y Argentina en el lanzamiento de una vacuna.
Bolsonaro volvió a ponerse en el centro de la rueda de críticas ayer, cuando dijo que Brasil “está quebrado” y que él “no puede hacer nada” para salir de la crisis generada por la pandemia. El mandatario respondió así cuando hablaba con militantes de la ultraderecha y activistas evangélicos, su principal apoyo electora, sobre el cese de las ayudas especiales otorgadas a 68 millones de personas.
En octubre del año pasado, 39,9 millones de personas se encontraban en la miseria en Brasil, es decir que viven con memos de 16 dólares mensuales por cada miembro de la familia. Desde que Bolsonaro asumió, 1,3 millón de familias cayeron en la miseria, según datos del Ministerio de la Ciudadanía, de ese país.
Ahora, Brasil también corre el riesgo de no tener suficientes jeringas para distribuir las vacunas después de que una sesión de licitación inicial la semana pasada no logró generar ofertas por suficientes jeringas y agujas.
El Ministerio de Salud quería comprar 331 millones de jeringas en la subasta electrónica, pero consiguió sólo ocho millones, el 2,5% de su meta, porque fijó precios demasiado bajos para el interés de los proveedores.
La Asociación Brasileña de Industrias de Medicina, Odontología, Hospital y Laboratorio (Abimo) advirtió que el programa de vacunación corre riesgos si el gobierno no fija precios “realistas”, y que Brasilia podría verse obligada a realizar costosas importaciones. La agrupación dijo que Brasil tiene tres fabricantes principales con amplia capacidad para producir las jeringas y agujas necesarias. (Europa Press-Reuters)