El juicio de L., la joven que escapó de los abusos de sus hermanos, se definirá en Santiago del Estero. En la primera sentencia, la jueza María Balcázar había decidido que el juicio, al menos en sus primeras investigaciones, se lleve a cabo en Tucumán. Esa sentencia, sin embargo, fue apelada bajo el argumento de que la competencia del caso corresponde al lugar en el que ocurrieron los crímenes.

Es por eso que el juez de impugnación, Carlos Santiago Caramuti, decidió que el caso continuara en Santiago del Estero, lugar de los hechos. Sin embargo, además de declarar que la competencia del caso corresponde a la provincia vecina, el juez recomendó que el Ministerio Público Fiscal de Santiago del Estero se apoyara y pidiera colaboración en el Ministerio Público Fiscal de Tucumán, con el objetivo de evitar que la víctima viaje al lugar de donde escapó.

“Me constituí en el rol de querellante para mantener la sentencia de la doctora Balcázar para que la víctima no tenga que trasladarse. Principalmente porque no quiere volver más a Santiago. Ella volvió hace poco, pero sólo para buscar a su hijo, y fue acompañada de la Policía de Tucumán, una abogada que la representaba civilmente, y por la Oficina de la Víctima, que la acompañaron nada más que para buscar al niño”, dijo Dolores Remis, abogada de L.

El caso

L., una joven de 20 años, denunció que sufría abusos por parte de sus cuatro hermanos y de una quinta persona -aún no se sabe si se trata de su padre biológico o de un padrastro-, razón por la que decidió escaparse de su casa en el departamento de Pellegrini, Santiago del Estero, para venir a Tucumán junto con su pareja, un hombre que conoció en Facebook y viajó desde Buenos Aires hasta la provincia vecina para ayudarla a huir. Juntos llegaron a Tucumán y desde la provincia radicaron una nueva denuncia sobre el caso. El principal objetivo de L. era reencontrarse con su hijo (que sería fruto de la violación de uno de sus hermanos), a quien había dejado atrás porque su familia le impidió llevárselo el día en que se fue de su casa, algo que logró cumplir justo antes de la Navidad.

Ahora, desde Tucumán, L. y su pareja planean viajar a Buenos Aires, junto con el pequeño hijo de la joven, y rehacer su vida desde allá.

“Estaba esperando esta decisión del juzgado porque quiere declarar y partir. Por primera vez en sus 20 años tiene un proyecto de vida, que es ir a Buenos Aires, radicarse ahí con la persona que la ayudó”, contó Remis.

Si bien la causa continuará en Santiago del Estero, para la querellante es prácticamente lo mismo: “lo que hacen es recomendar a la Unidad Fiscal de esa provincia que colabore con el MPF de Tucumán. Se recomienda porque no puede ordenar por una cuestión de jurisdicción. Lo que sí ordena es que la Oficina de la Víctima preste ayuda y asistencia para lo que sea necesario”.

Por último, explicó que con esto se busca proteger a la víctima, ya que es ella quien pidió no volver a Santiago, lugar de donde pudo escapar después de 20 años. “Está muy segura de que no quiere volver. Santiago del Estero le representa dolor y feos recuerdos. Sería revictimizar a la joven”.

Mirada optimista

Por su parte, Laura Ciolli, representante de la Oficina de la Mujer, se manifestó sumamente conforme con la decisión porque, a pesar de tratarse en otra provincia, Tucumán seguirá aportando al caso, escuchando el pedido de la víctima.

“La idea es que en caso de que se vaya, que es su objetivo, desde Tucumán se le siga brindando el apoyo para que en la parte económica y social esté satisfecha. Mientras que la contención psicológica la a va recibir en el lugar en el que esté”, explicó Ciolli.

Además, Ciolli destacó la decisión de generar una colaboración mutua entre el MPF de cada provincia para hacer todo lo relativo a muestras y pruebas que se puedan hacer desde Tucumán.

Amicus curiae

La organización de Abogadas y Abogados del Noroeste en Derechos Humanos y Estudios Sociales (Andhes), se presentó como amicus curiae para colaborar con el caso. Durante la última audiencia, la organización apoyó el pedido de Remis para que el caso continúe en Tucumán, al menos transitoriamente.

Una vez que el juez Caramuti decidió que es Santiago del Estero la provincia que tiene la competencia del caso, en Andhes decidieron presentarse también como amicus curiae de la corte de esa provincia “para aportar los elementos que garanticen la protección de la víctima”.

“No está obligada a volver a vivir allá, puede vivir donde quiera. Pero va a necesitar volver cuando se dispongan algunas medidas, como toma de muestras de ADN, pericias psicológicas, ratificación de la denuncia, etcétera. Y nosotros, desde nuestro lugar, vamos a solicitar a la justicia de Santiago que ese tipo de medidas se realicen en donde se encuentre radicada la víctima a los fines de evitar violentarla de nuevo y revictimizarla”, sostuvo Emilio Guagnini, coordinador del equipo de defensa de Andhes.