El gobierno de Irán informó al organismo de control nuclear de Naciones Unidas que planea enriquecer uranio hasta un 20% de pureza. Dicho nivel ya fue que alcanzado años atrás y se ubica muy por encima del 3.67% aprobado en el acuerdo de Viena de 2015.

La medida es el último de varios anuncios recientes de Irán al Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) de que planea seguir incumpliendo el acuerdo, que comenzó a violar en 2019 en represalia por la salida de Estados Unidos del acuerdo y la reimposición de las sanciones de Washington contra Teherán.

Este paso fue uno de los muchos mencionados en una ley aprobada por el parlamento de Irán el mes pasado en respuesta al asesinato del principal científico nuclear del país, del que Teherán ha culpado a Israel, indicó Reuters.

“Irán ha informado al Organismo que para cumplir con un acto legal aprobado recientemente por el parlamento del país, la Organización de Energía Atómica de Irán tiene la intención de producir uranio poco enriquecido (LEU) hasta en un 20 por ciento en la Planta de Enriquecimiento de Combustible de Fordow”, dijo el OIEA en un comunicado.

Si bien el organismo agregó que Teherán no indicó cuándo llevaría a cabo el enriquecimiento, garantizó que los inspectores de la agencia estarán al tanto de todo.

La iniciativa del Parlamento iraní también pide a su Gobierno que expulse a los inspectores de la OIEA, aunque al parecer Teherán aún no ha decidido dar ese paso.

Asimismo, la medida ejerce presión antes de la toma de posesión del presidente electo de Estados Unidos, Joe Biden, quien ha asegurado que está dispuesto a regresar a su nación al pacto nuclear.

La planta de Fordow se construyó dentro de una montaña, aparentemente para protegerla de bombardeos aéreos, y el acuerdo de 2015 no permite el enriquecimiento en ese lugar. Irán ya está enriqueciendo el material en dichas instalaciones con centrifugadoras IR-1 de primera generación.

Irán ha violado el límite del 3,67% del acuerdo sobre la pureza a la que puede enriquecer uranio, pero solo ha subido hasta el 4,5% hasta ahora, muy por debajo del 20% que logró antes del acuerdo y el 90% que es apto para armas.

El objetivo principal del acuerdo era extender el tiempo que Irán necesitaría para producir suficiente material fisionable para una bomba nuclear. También levantó las sanciones internacionales contra Teherán.

Las agencias de inteligencia de Estados Unidos y el OIEA creen que Irán tenía un programa de armas nucleares secreto y coordinado que detuvo en 2003. Irán lo niega.