Ya faltan pocos días. Entre el 10 y el 15 de este mes, los tucumanos podrán volver a utilizar la calle 25 de Mayo al 400, cortada desde el 20 de noviembre por obras de remodelación y puesta en valor. El principal y más notorio cambio será el ensanchamiento de ambas veredas, que tendrá como objetivo brindar más comodidad a los peatones y reactivar esa zona comercial.

“La infraestructura ya está terminada, se renovaron cableados y caños de agua. El pavimento adoquinado también está colocado y ahora seguimos con las baldosas de las veredas. Si el clima ayuda, el segundo fin de semana del mes ya podría estar lista esta primera etapa”, informó Alfredo Toscano, secretario de Obras Públicas de la Municipalidad de San Miguel de Tucumán.

Habrá nuevo arbolado y el piso está preparado para la accesibilidad de personas con discapacidad visual. Las nuevas veredas, que tenían un metro y medio de ancho, en promedio, pasarán a tener de tres a cuatro metros y medio de amplitud, según el tramo. Pero si bien la reapertura será un notorio alivio, quedarán tareas pendientes como la colocación de nuevas luminarias y de equipamiento urbano, como cestos y bancos para sentarse a descansar.

Cuando comenzaron los trabajos, los comerciantes que tienen sus negocios en la cuadra se quejaron de que la obra se llevara a cabo en diciembre, el mes con mayor movimiento de compras. “Atendiendo a los pedidos de los frentistas, los días previos a la Navidad y ahora a Año Nuevo se paralizaron las tareas o se hicieron de noche, para que la gente pudiera circular con tranquilidad. A pesar de esas molestias, estamos contentos con el avance y creemos que se hizo en un buen tiempo”, señaló Toscano.

GENTILEZA SOFIA NANNI

El funcionario advirtió que los trabajos nocturnos no rinden de la misma manera que los diurnos, por diversas cuestiones, y que es por eso que la obra no se concretó durante las noches, como habían propuesto algunos vecinos y frentistas cuando comenzaron los trabajos. De cualquier manera, esta clase de obras implica siempre un corte total de la calle durante el tiempo que se esté trabajando.

Una vez finalizada esta primera cuadra, los trabajos van a continuar en la calle siguiente, en 25 de Mayo al 300, entre San Juan y Córdoba, y luego en las calles sucesivas hasta llegar a la calle San Martín. De esta forma, se empalmará con el ensanchamiento de las veredas en el entorno de la plaza Independencia, logrando un paseo de siete cuadras semipeatonales (25 de Mayo-9 de Julio, desde Santiago hasta San Lorenzo). En todo ese trayecto sólo habrá espacio para la circulación de un solo vehículo (a excepción de la cuadra de la plaza principal).

El año pasado, la Municipalidad había comenzado a generar semipeatonales en varias arterias del microcentro, con el objetivo de desalentar el uso de vehículos particulares y fomentar el traslado a pie. A modo de prueba, los trabajos consistieron en demarcar la zona peatonal con pintura en el piso y delimitarla con bolardos de hormigón.

“Cuando arrancamos con la semipeatonalización de la 25 de Mayo y de la San Martín, explicamos que la demarcación y la delimitación con las esferas de hormigón era una prueba para que los vecinos comenzaran a adoptar este cambio. Ahora llegó el momento de hacerlo definitivo, porque estamos convencidos de que los tucumanos lo han hecho propio, sobre todo durante la pandemia”, había explicado a LA GACETA Germán Alfaro, el intendente de la capital, cuando comenzó la obra.

Expectativa

Para los comerciantes no hay duda de que la obra reactivará comercialmente la zona y que cambiará para siempre el aspecto de ese paseo. Sin embargo, insisten en que podría haberse hecho en otro momento, y no interrumpir la circulación durante el mes que podría haber significado mayores ventas en un año prácticamente perdido.

GENTILEZA SOFIA NANNI

Así lo analiza Fernando Decoud, empresario de una marca local con un comercio en 25 de Mayo al 400. “Creemos que podría haber comenzado en enero o en febrero, porque sí ha afectado las ventas durante fin de año. Más allá de eso, tenemos mucha expectativa con los cambios porque creemos que van a mejorar mucho la zona no solo estéticamente, sino también comercialmente. Era importante y esperada”, destacó.

El comerciante también señaló la predisposición de las personas que están trabajando en la revalorización. “Estuvieron siempre abiertos al diálogo ante nuestros pedidos y consultas. Por ejemplo, íbamos a poner un bicicletero en la vereda para que nuestros clientes puedan estacionar sus bicis, y nos mostraron un modelo que está previsto colocar, para unificar todos los que hayan. Son detalles que suman muchísimo”, señaló.