La última vez que Sofía López Fleming  estuvo en la redacción de LA GACETA esperó unos minutos sentada, leyendo “La máquina de follar”.  Ni los televisores encendidos, ni las radios  ni los sonidos de las charlas y de los dedos golpeando teclas lograron distraerla: para ella no existía nada más en el mundo que esa historia de Charles Bukowski.

En esa oportunidad fue a la redacción a hablar de unos poemas eróticos, que iba a leer en voz alta, con performance incluida. Algunos de esos poemas (al menos unos versos) llegaron al papel en el libro “Lo poco que me importa”, publicado por la editorial tucumana Gerania, a fines de este año.

De ese libro vamos a hablar en esta nota, que tiene mucho de remake.   

Sofía López Fleming irrumpió en el campo literario salteño con el relato “2.500” palabras, uno de los ganadores del concurso Miguel Ragone, organizado por la Cámara de Diputados. Nacida en 1987, fue la más joven de las 10 personas que después integraron el libro de Nueva Narrativa Salteña. Hasta ese momento nadie la conocía y hay un motivo para esto: tras terminar el secundario en Salta fue a Córdoba a estudiar psicología. Y en esa provincia residió hasta hace un año.

El primer verso del libro es:


“El exilio es mi único lugar de pertenencia”


La primera parte del libro está atravesado por esa sensación de extranjería. De no pertenencia. O de migrante. Su poesía está “dislocada”: no pertenece a un espacio concreto y eso es raro en una provincia donde el paisaje fue tan importante para sus poetas.


Los niños son mágicos e insoportables acá y allá

Los adolescentes dibujan penes acá y allá

Pareciera que el reguetón te hace menear hasta el piso

Acá y allá

Hay idiotas sobrevalorados acá y allá

Y hay idiotas invaluables

Acá y allá

Por eso me quedo

Acá y allá


El libro editado por Gerania contiene en realidad dos poemarios. El primero, Algo más tiene que haber, se puede leer como un diario de viaje. Como impresiones o descripciones de una errante. Pero no como una turista, sino más bien como un fantasma que no puede quedarse quieto. 



Es más poeta que narradora; aunque sí, también escribe cuentos. Y quizá esté aún más vinculada al teatro y a la danza que a la poesía misma. Pero todo está vinculado, son partes de un todo. En Córdoba integró una compañía de danza teatro. Dice que se va a Europa a conocer a tratar de tomar clases de danza, de teatro, de todo. “La idea es ver en vivo todas esas cosas que me paso viendo en Youtube”, sentencia.

Quizá esa idea de no experimentar la vida a través de una pantalla se percibe en este poema; además del enorme temor a la soledad:

Instagram


Me emocioné viendo historias

Hay algo realmente tierno en todos nosotros

Intentando capturar lo mejor que podemos

Lo que hacemos, somos, y nos pasa

En síntesis de cuatro segundos

Y someterlo al filtro de lo compartible

Cuando el artificio está domado

Asoma un pedazo de vida

Y hasta parece que del otro lado

Hay alguien


“Siempre escribí, pero siempre fue como muy amateur”, dice. Sube poemas y otros textos difíciles de clasificar a un blog. “La escritura siempre estuvo ahí, pero en realidad tengo una publicación que me compiló mi abuela, cuando cumplí 20 años, que compiló todo lo que venía escribiendo de chiquita, pero eso era todo. Nunca había publicado ni nada. Cuando me enteré del concurso y que pintaba para ser algo distinto, dije sí”, dice.

MASOMENOSBIEN


La vida no esta tan mal


habría que admitirlo


el sol se cuela suavecito entre los árboles y mis gafas de flor.


No necesito pensar


puedo estar bien así…cantando la música de mi cabeza mientras camino


no voy a ningún lado


camino


gusto de mí otra vez


algo me abraza con su mirada de pan


respiro.

En Córdoba se relacionó con escritores y estudiantes de Letras, de manera tangencial. “No es que estoy tan en el ambiente… me hice amiga de la Ceci Jiménez, que es la novia y compañera de banda de Pablo Natale y a través de ellos íbamos a ver cositas o nos pasábamos cosas que nos gustaban… Como en la casa vivíamos tres chicas  y nos juntábamos a comer, e intercambiábamos libros, cosas", dice.  


Me encanta cuando estoy drogada como ahora,


cojer y sentir un lado de la cara aplastándose contra el colchón


mientras sostengo el culo alto y pienso en lo ve el y me veo hermosa y


me quiero coger y entonces la siento entrar, la siento toda…


Si, estoy caliente y sola


Me acuerdo del sexo con amor y me quiero morir


Me llega un mensaje: “te extraño, me acuerdo de cositas lindas que


teníamos…somos moscas chocando contra el vidrio”


Hace todo lo posible para no jactarse como lectora. “No leo literatura clásica”, dice. También: “me gusta Jack Kerouac, Charles Bukowski. Y me gusta mucho Vicente Luy, Mariano Blatt, al que conocí hace poco en el festival de poesía de Córdoba y quedé flasheando. Washington Cucurto, qué se yo. No me gustan muchas cosas. Muchas cosas me aburren”. Y por cosas se refiere a la literatura clásica.