Cada niño es un mundo. En su proceso de crecimiento, sobre todo en la primera infancia, es fundamental el cariño y la contención de sus seres queridos para un desarrollo sano, afirman los especialistas.
A los padres muchas veces les surgen dudas, inquietudes, preocupaciones acerca de si la manera de proceder en la crianza de sus hijos es la correcta, si los logros alcanzados en cada etapa de crecimiento son los adecuados, etcétera.
A medida que pasa el tiempo, los niños, en medio de un aprendizaje constante van logrando diferentes objetivos y creando nuevos hábitos. Uno de ellos es el de dejar los pañales. Especialistas cuentan cómo saber cuándo su hijo está listo para hacerlo y la manera de acompañarlo durante el proceso madurativo llamado “Control de esfínteres” , por medio del cual el niño aprende a ir al baño.
¿Qué dicen los especialistas?
La médica pediatra Elizabeth Ávila, cuenta acerca de las tres etapas que atraviesa el niño, en las cuales los padres se van dando cuenta que ya puede dejar los pañales:
- En primer lugar, el niño es capaz de percibir que se hizo pis o caca. Puede directamente decirle a los padres o señalarse el pañal. Es el primer indicio.
“Cuando la primera etapa sucede, los padres ya tienen que empezar a enseñarle cómo es el proceso, mostrarle la pelela, el niño tiene que usar ropita que sea fácil y cómoda para poder sacarla”, recomienda.
Por su parte, la pediatra Alicia Benavides, sostiene lo siguiente: “Cuando el niño se niega a usar el pañal, es un primer indicio, por más que se haga pis o caca encima, es una señal de que no quiere más el pañal. Es un buen momento para enseñarle el uso del inodoro”. Ella recomienda el uso de adaptadores, para que los chicos pierdan el miedo al uso de inodoro.
- En la segunda etapa, el niño tiene la sensación de hacer pis o caca, pero es incapaz de retenerlo porque su sistema madurativo aún no controla ese esfínter. Comienza a correr, a realizar movimientos laterales con sus manos o avisa a los padres.
- Finalmente, el niño ya puede retener y decide en qué momento va a hacer pis o caca.
La pediatra hace hincapié en la importancia de que los padres vean y acompañen el proceso de maduración fisiológica del niño, no forzar el momento en el que debe deja los pañales y sobre todo no retarlos, al contrario, incentivarlos “Esto puede suceder al año y medio, a los dos años, a los tres, hasta los cuatro. No es anormal si lo hace a los cuatro años”, afirma.
Refiriéndose al momento en el que los niños van al baño, Benavidez plantea un consejo a los padres. “Los padres no deben tomarlo como una obligación y que sea una pelea, porque el chico lo ve como una lucha. Así, logran que se niegue a hacerlo. Lo deben tomar como que es algo festivo, gracioso, que todos están pendientes”.
Las especialistas aclaran que, si bien el verano es el momento más cómodo para que el niño deje los pañales debido a que llevan menos ropa encima, no debe ser un condicionante si no está preparado. Aconsejan que una vez que deciden sacar los pañales, es mejor no dar marcha atrás porque el niño recibe un doble mensaje que genera confusión.
Desde el punto de vista psicológico
Haciendo referencia a los primeros indicios que comienzan a observar los padres, la psicóloga Pia Garmendia se refiere a la edad de los niños. “Antes de los dos años el niño empieza a jugar con cosas que le llaman la atención con relación al contenido de algo, a vaciar y a volver a llenar”, ejemplificando con juegos de agua o cuando vacía talcos, cremas, dentífricos.
Según la especialista, los niños comienzan a generar la conciencia cuando los padres platican con ellos del tema mientras le cambian los pañales, cuando le preguntan varias veces al día si ya fue al baño o si quiere ir. También ayuda mucho cuando en la familia el niño tiene hermanos o primos más grandes que ya usan ropa interior o están en el proceso, ya que lo toman como ejemplo.
“Es importante respetar el tiempo de los niños. Hay padres que dicen tiene que dejar si o si los pañales a los dos años, dos años y medio. Cuando uno los apura a los chicos o no los acompaña, a veces tienen retrocesos o dificultades”, afirma la psicóloga, asegurando que en cada niño el proceso es diferente y único de acuerdo con diversos factores.
Sostiene que para ellos es toda una novedad y un proceso también psicológico aprender a ir al baño. El hecho de saber que desprenden algo de su cuerpo les genera impresión, tienen dudas sobre a donde se van los desechos cuando tiran la cadena, etcétera. Por otro lado, sostiene que es fundamental entender que aquí comienza el espacio de intimidad de los niños, se los debe ayudar y respetar para que adquieran autonomía.
“No debemos censurar, castigar, retar al niño cuando se hace caca o pis. Hay que estar atentos a la necesidad del niño, si estamos en el proceso de usar la ropa interior no hay que descuidarse de preguntar varias veces si tiene ganas de ir al baño para ayudarlo a que tome conciencia de lo que siente en el cuerpo”, sostiene la especialista.
Por último, recalca la importancia de que los padres no tengan miedo y no les transmitan inseguridades a los niños. “En ese proceso de crecimiento el niño va a adquirir logros y también puede tener retrocesos. Lo importante es el logro. Esto no se adquiere de un día para el otro o en un solo mes, lleva un tiempo”.