Muchos hábitos cambiaron durante 2020. La pandemia instauró el homeoffice y con él, muchas personas terminaron dando un paso más que importante hacia el sedentarismo.

Caminar de la habitación al living y de ahí a la cocina o al baño fue quizás el único momento de actividad física. El estrés y el agotamiento llegaron de la mano con las nuevas costumbres y formaron un cóctel explosivo que muchas personas intentan dejar de lado con la llegada del Año Nuevo.

Sin vacaciones a la vista, los deportes individuales y las tareas al aire libre respetando el distanciamiento social, se transformaron en el “boom” de los últimos meses. Con esas herramientas, muchos intentaron dejar de lado un período en el que el cuerpo pasó a un segundo plano debido a que las tareas domésticas y al trabajo que se desarrollaron bajo un mismo techo.

“Mantenerse activo es importante no sólo para la salud corporal, sino también para la mental. El ejercicio sirve hasta mejorar el rendimiento laboral, porque cuando uno está cansado o fatigado por la falta de actividad física, no rinde de manera plena en el trabajo”, asegura Javier Lezana Mendilaharzu, “profe” de Educación Física.

Desde la llegada de la pandemia, muchas personas pasaron mucho tiempo sentadas, trabajando, sin moverse de la casa. Al no tener que trasladarse hasta el lugar de trabajo, la actividad física se redujo casi por completo. Por ese motivo, el especialista explica que es muy importante mantenerse activo durante el día. “En los breaks del trabajo, hay que caminar o hacer algunos ejercicios con el propio peso corporal; como sentadillas, flexiones de brazos o abdominales. De esa manera se va creando un hábito más saludable”, explica, dejando en claro que hay que evitar estar tanto tiempo sentado. “Mientras esté la posibilidad, es muy importante mantenerse activo. En vez de utilizar el auto como medio de movilidad, hay que caminar más o tratar de trasladarse en bicicleta. De esa manera ayudamos al cuerpo a mantenerse en mejor estado físico y a ganar salud”.

La llegada del verano invita a, por la tarde cuando el sol y las temperaturas dan alguna tregua, organizarse para llevar a cabo algunas rutinas que permitan mantenerse en forma; en una época en la que muchos tucumanos se quedarán en sus casas durante las vacaciones. “A todo lo que dije anteriormente, es fundamental agregar una actividad física. Es clave darse un tiempo de 30 minutos como mínimo para entrenarnos. Se puede salir a correr, andar en bicicletas o realizar ejercicios en sus casa (sentadillas, estocadas, flexiones, abdominales, ejercicios de salto o aeróbicos)”, dice, advirtiendo que lo ideal es contar con la ayuda de un profesional. “Es importante saber armar las rutinas; de esa manera se previenen lesiones. Hoy en día están muy de moda las clases on line y hasta hay profesores que van a domicilio. De esa manera, se arma una estructura de trabajo más a conciencia y con una supervisión”.

Salir a correr en la plaza del barrio, andar en bicicletas o patines por la ciudad o en las ciclovías de Yerba Buena, o practicar deportes al aire libre también suman para mantenerse en forma física y mental. Eso sí, el exceso de esfuerzo físico tampoco es recomendable. “Lo ideal es ir graduando las cargas, por eso es importante el control por parte de un especialista. Lo ideal es mantenerse activo y realizar por lo menos un trabajo de 30 minutos tres veces a la semana. Luego, las personas que ya tienen una base podrán entrenarse más tiempo y cuatro veces a la semana y los de un nivel avanzado podrán hacerlo entre cinco y seis días”, concluye Lezana Mendilaharzu.

“Mente sana en cuerpo sano”, reza una vieja cita del poeta romano Décimo Junio Juvenal. La llegada del Año Nuevo es una oportunidad única para dejar atrás los malos hábitos y al sedentarismo y comenzar a cuidar el cuerpo, el alma y la mente.