La evolución de las cuentas públicas es una de las variables de la macroeconomía que los agentes económicos siguen con detenimiento, aun en contextos de pandemia. El dato de noviembre envía una “señal fiscal” al establishment: el nivel de gasto primario creció al menor ritmo interanual de 2020, al aumentar 40,5% respecto de 2019 y totalizar $ 527.145 millones. Esto permitió que el déficit primario fuera el más bajo desde la irrupción de la pandemia, al mostrar un rojo de $ 58.693 millones en noviembre, equivalente al 0,2% del PBI. Según Ámbito.com, a la par de la reducción de las partidas del gasto, la reactivación progresiva de la actividad comenzó a dinamizar los ingresos. Desde Economía informaron que si bien los ingresos totales crecieron al 27% ($ 468.452 millones), la recaudación nacional lo hizo al 36,7% interanual, lo que permitió encadenar tres meses consecutivos de crecimiento en términos reales.