Llegó diciembre y el 2021 está cada vez más cerca. El trayecto del 2020 no fue fácil y muchos debieron adaptarse a una nueva forma de trabajar, relacionarse y estudiar. Las universidades, haciendo caso a las disposiciones del Gobierno Nacional para evitar contagios de coronavirus, no dictaron clases presenciales en todo el año. Luego de un período lectivo que complicó a todos, llega la hora de hacer balances.

Francisco López Cruz, rector de la Universidad del Norte Santo Tomás de Aquino, analizó el año y el desempeño de la universidad frente a esta situación. “Lo primero que pondría como positivo es la respuesta de la Unsta apenas empezó este contexto de pandemia, la capacidad de organizarse, de virtualizar la presencialidad”, dijo.

“Virtualizar la presencialidad”, es la forma que López Cruz elige para explicar con sólo dos palabras la actitud que tomó la Unsta a la hora de pensar las clases virtuales: “es un término que me gusta usar porque no nos hemos convertido en una universidad a distancia, sino que lo que hemos hecho es virtualizar nuestra práctica de enseñanza que es presencial, y ese fue nuestro principal logro. No se trata de grabar una clase y listo, es usar de una manera pedagógica muchos más recursos”.

Así, los profesores agregaron presentaciones tecnológicas a la hora de dictar sus clases y sumaron estas herramientas a su repertorio de enseñanza, con el objetivo de captar la atención de un estudiante fastidioso, con complicaciones a la hora de estudiar, pero con la voluntad de sacar adelante un año complicado.

“En las dos primeras semanas de la pandemia hemos abierto más de 1.000 aulas virtuales y hemos logrado el contacto con el alumno para que se dicten todas las materias”, destacó como uno de los grandes logros de la institución en el año. También agregó que dar la posibilidad de tomar exámenes virtuales permitió que los alumnos continúen y estén motivados durante este período.

Nuevas carreras

Dentro del caos que significó vivir un año marcado por la pandemia, la Unsta cosechó algunos logros. Además de la cantidad de aulas virtuales que se habilitaron en abril para continuar las clases a través de la pantalla, la universidad también logró incorporar nuevas carreras que comenzarán a dictarse a partir del año que viene.

“Pudimos acreditar Bioingeniería e Ingeniería Ambiental, que son carreras nuevas para Tucumán. En el ámbito de la facultad de ingeniería también hemos abierto la carrera de Diseño de Interiores, a diferencia de la Nacional (por la UNT) que la tiene en la facultad de artes, así que tendrá otro estilo de dictado, y la directora va a ser Dolores Jaeggy, una de las más famosas diseñadoras de la provincia”, adelantó el rector.

El próximo año también se sumarán a la oferta académica de la Unsta el profesorado de Inglés, de dos años, que sirve como complemento de estudios terciarios, y el alumno tendrá la capacidad de estudiar por dos años más hasta obtener la Licenciatura en Inglés. Los profesorados en Historia y Ciencias Económicas también estarán disponibles a partir de 2021.

El hecho de que los jóvenes se hayan alejado de las aulas este año no necesariamente significó algo negativo para López Cruz, quien rescató el hecho de que los eventos, al ser virtuales, permitieron llegar a un grupo mucho más amplio de personas. “Este año, por ejemplo, hemos hecho el décimo quinto encuentro de Unsta Emprende, dirigido a emprendedores, y hemos tenido la oportunidad de que participen 1.000 personas del congreso de manera virtual, que si lo hubiéramos hecho presencial no hubieran participado más de 250 personas, que es el límite del anfiteatro”, señaló.

Lo más difícil

No todos los obstáculos, sin embargo, pudieron ser sorteados con tanta soltura. La incorporación de alumnos en primer año fue una complicación más que surgió este 2020. Todos los años, en la última quincena de marzo y la primera de abril, suelen inscribirse cerca de 1.000 alumnos, según especificó López Cruz. Este año, dadas las circunstancias, sólo se anotaron 200 nuevos alumnos en esas fechas. “No sabíamos qué iba a pasar en Argentina, qué iba a pasar con la educación, cuándo volvería la presencialidad, y esta fue una reacción lógica de los estudiantes y sus familias”.

“Hemos tenido un poco más de desgranamiento en primer año con respecto a un ciclo común (presencial). Lo que también entendemos porque son alumnos que nunca conocieron la universidad, a los docentes ni a sus compañeros”.

A estos datos se contrastaron la cantidad de reinscriptos que tuvo la institución, que alcanzó una cifra récord, según dijo el rector en una charla telefónica con LA GACETA. “Cuando vieron que podían organizar exámenes virtuales, se dieron cuenta que continuarían con la carrera. Por cómo sacamos adelante este año y las expectativas para el que viene, estamos convencidos de que el 2021 será un buen año”, concluyó.