Es difícil pedirle al ciudadano paciencia en un año en el que el estrés, como lo dicen los especialistas, les ganó a todos. Pero sería un error creer que todo lo que se vivió a lo largo de este 2020 ya pasó, y descuidarse podría ser fatal. Desde hace un par de semanas los expertos vienen advirtiendo del peligro que conlleva la llegada de las fiestas, más cuando son fechas que tradicionalmente van de la mano de grandes reuniones familiares y con amigos. Advierten, en consecuencia, que son un caldo de cultivo ideal para que el virus se propague y siga su proceso dramático.

El secretario ejecutivo del Siprosa, Luis Medina Ruiz, había recomendado salir a hacer las compras en los horarios en los que hubiera menor concurrencia para evitar aglomeraciones y reducir el riesgo, sobre todo en zonas como el microcentro, las galerías o los shoppings. “Lo que nos preocupa más no es la cantidad de casos diarios, sino la excesiva circulación de las personas”, reconoció el funcionario. Y dirigentes como Gabriela Coronel, de la Cámara de Comercio de San Miguel de Tucumán y Guillermo Saccomani, de la Cámara de Supermercadistas, aconsejaron que la gente haga las compras con antelación para evitar los amontonamientos justo antes de las fiestas, como sucede tradicionalmente.

Por eso, y en vista de una pronta llegada de la vacuna, Medina Ruiz le había pedido a la comunidad que haga un último esfuerzo. “Es probable que la vacuna llegue los primeros días del año que viene. Estamos preparando toda la logística para que una vez que llegue sea colocada a las personas que más la necesitan”, dijo.

En momentos en que la gente se preguntamos qué va a cocinar para las noches del 24 y del 31, sería importante decidir primero cómo se la va a pasar. El ministro de seguridad, Claudio Maley, recordó que las únicas reuniones permitidas son entre familiares íntimos y de no más de 10 personas. Y además que la única manera de llevar adelante esas reuniones será con distanciamiento social, con el uso del barbijo y, tal vez lo más importante, al aire libre, teniendo en cuenta la velocidad de propagación del virus en espacios cerrados.

Anteayer, el viceministro de Salud de la provincia de Buenos Aires, Nicolás Kreplak, pidió incentivar un “autoaislamiento de diez días” antes de las fiestas de Navidad y Fin de Año y que estas se realicen en “grupos pequeños”, para evitar contagios por coronavirus ya que, advirtieron, “aún hay circulación comunitaria del virus”. El mismo director general de la Organización Mundial de la Salud, Tedros Adhanom Ghebreyesus, aseguró que “es recomendable celebrar en casa, evitar reuniones con gente de fuera de ella, y si hay encuentros, preferiblemente deben ser en el exterior, con distanciamiento físico y llevando tapabocas”. Aunque aclaró que la pandemia cambiará la forma en que se hagan las celebraciones, pero no significa que no se lopueda hacer. “Este año “hay que tener en cuenta los riesgos que corremos con nuestras decisiones”, dijo.

Si todos los especialistas coinciden en las mismas recomendaciones, creemos que es hora, tal como se dijo al principio, de tener un poco más de paciencia para evitar daños mayores más adelante. Sobre todo en el caso de los adultos mayores, los más susceptibles a contraer el mortal virus. Es importante que el año se cierre con la esperanza de que 2021 será mejor que este, pero habría que tomar todas las precauciones para evitar que una reunión tire por la borda todo el esfuerzo que se hizo hasta ahora.