Decenas de tucumanos se vieron sorprendidos ayer por una protesta del sindicato de empleados de comercio (SEOC) que, en gran número, identificados con remeras y con redoblantes y bombas de estruendo, se oponían a la apertura de locales comerciales a pesar de que muchos de los propietarios se habían comprometido con los empleados a pagar todo lo que dice el convenio.

La protesta, que se vivió tanto en el microcentro como en Yerba Buena, impidió que muchas personas que habían salido a hacer compras pudieran hacerlo, ya que los manifestantes se colocaban frente a los negocios impidiendo el paso. Muchos de los empleados que sí querían trabajar grabaron videos de lo que consideraban un atropello y lo subieron a las redes para exponer la actitud del sindicato. “Es muy triste lo que está sucediendo. El comerciante está muy preocupado y angustiado por esta situación. No comprenden que hay que mantener las fuentes de trabajo de todos. Atentan hacia el empleado porque no lo dejan trabajar”, resaltó Gabriela Coronel, de la Cámara de Comercio de San Miguel de Tucumán.

Los miembros del sindicato prometieron repetir hoy la protesta si es que encontraban comercios abiertos y empleados trabajando.

OPERATIVO. La Policía evitó que la manifestación entre en las galerías.