Mercedes Sosa es y será siempre un referente de generaciones. Justo es rendirle tributo permanente. Claro que también debe ser un homenaje que no solo sirva para el mantener su legado, sino para que este sea conocido por las nuevas generaciones”.

Ese es el impulso que llevó al artista plástico argentino Gustavo Leonel Muñoz Ceverio, radicado desde hace ocho años en Perú luego de una década en Andalucía (España) a impulsar y concretar la Primera Antología Pictórica y Literaria en tributo a la artista tucumana.

“Soy autodidacta, apenas si concurrí a un taller de pintura cuando llegué a Lima. En esa época fue cuando creo el estilo de pintura de óleo sobre papel de arroz. Y así como Mercedes no se consideraba una cantante y sí una cantora, yo no me considero artista y sí un pintor de emociones. Cada obra mía sigue la línea del homenaje, quiere contar una historia”, le dice a LA GACETA.

- ¿Cómo surge este proyecto?

- En 2015 fui invitado a exponer en La Habana y conversando con la curadora, surgió la idea de trabajar en algo que pudiera trascender. Así nace el propósito de homenajear a Mercedes y a su testimonio artístico y de vida.

- ¿En qué consiste y quién lo apoya?

- Este trabajo lo realizo solo, es el fruto de mi trabajo permanente. No cuento con respaldo alguno, apenas si he conseguido apoyo institucional de las Embajadas argentinas en Perú y en Colombia. Su permanencia durante estos cinco años ha sido, en gran medida, producto de mi esfuerzo personal y creativo. Invaluable fueron las enormes muestras de afecto y de reconocimiento que las personas me acercan a través de las redes sociales. En este contexto, siempre he seguido adelante enriqueciéndolo de la mejor manera. Primero a través de la pintura, pintando aquello que transmita un momento en la vida de la Negra. El resultado han sido poco más de 20 obras en diferentes formatos y técnicas.

- ¿Cuándo comenzó en concreto esta realización pictórica?

- En 2018. Previo a la primera exposición, surgió la idea de la propuesta que lleva el nombre de “Sé parte del Arte”. Buscaba homenajear a la Negra acercando al espectador al arte, algo hasta entonces no visto ni pensado. Es una propuesta sencilla y directa al público sin límite alguno, desde el chico al anciano. Estudiantes, artistas, políticos, deportistas, embajadores, trabajadores, niños, todos participan felices pintando con sus manos y dejando su marca en un lienzo (ya se han completado tres grandes lienzos), en el que además escriben mensajes e ideas en torno a la imagen de Mercedes. Una de los participantes fueron Las Gigantes, el equipo argentino de basquet que participó en los Juegos Panamericanos en Lima, que mostraron una fuerza que solo es propia de las ganadoras, aparte de su presencia concreta.

- A lo plástico se sumó lo literario...

- Ya en 2018 se convocó al Primer Concurso Internacional de Poesía Homenaje a Mercedes Sosa. La idea era hacer un libro con las poesías que recibiese e ilustrarlo con mis obras. Pero fui más allá: el año pasado abrí una convocatoria para la antología por la Negra y en verdad fue un éxito en cuando a la cantidad de adhesiones recibidas. Participaron más de 80 artistas entre poetas y compositores, que también aportaron zambas, chacareras, chamamés y canciones. De una riqueza enorme fue contar con poesías traducidas en idiomas originarios, un orgullo contar con textos en lenguas mazahua, mam, mapuche, quechua y guaraní. Estuvo casi todo el continente representado, y también de España y Francia.

- ¿Qué pasó en octubre?

- El proyecto alcanzó el punto máximo el 4 de octubre de este año, cuando se plasmó un trabajo que es fruto de la suma de muchos corazones en la antología. Son más de 180 páginas de riqueza literaria, musical y pictórica que pueden descargarse de manera gratuita en formato PDF en la sección “Libros” de la página de internet donde alojo todo, www.proyectoculturalmercedessosaporsiempre.com

- ¿Qué sorpresas encontraste entre las cosas que te enviaron?

- No sé si fue una sorpresa, o el resultado de buscar y encontrar personas que supieron entender mi propuesta y volcarle con su arte, pero ha sido increíble llegar a países que uno no creería posible que Mercedes hubiera llegado. Recibí textos en idiomas mazahua y mam, que son de raíz azteca, el primero de México y el segundo de Guatemala. Fue maravilloso encontrar poetisas que amaran a la Negra y conocieran estos idiomas tan ancestrales. Muchos puentes se tendieron a través de esta Antología, y la unión surgida en torno a Mercedes es algo que permanecerá por siempre en mi corazón con mucha gratitud.

- ¿Cuánto material reuniste en estos cinco años y desde dónde te llegan colaboraciones?

- En lo que a pinturas se refiere, todos son trabajos míos, pero estoy pensando en ampliar la convocatoria pictórica aunque esto es más complicado, por el traslado y depósito de las obras. Las obras del homenaje no están a la venta, por lo que los artistas deberían donarlas. Poesías llegaron de casi todo el continente, y de Francia y España. En la web hay una opción de donar, pero no se ha utilizado más que una vez en estos años. Sin fondos oficiales o de patrocinadores es imposible trasladar las obras y montar una exposición itinerante, como sería mi deseo.

- ¿Investigaste la obra de la Negra?

- Para la elaboración de algunas obras sí, pero hubo cosas que requirieron de algo más: el conocimiento de alguien cercano. Para “Exilio”, le pregunté a su hijo Fabián Matus, con quien mantenía contacto por mail, qué poncho usaba su madre en su tiempo en Francia. Ese cuadro muestra un sector del Arco del Triunfo con una vista desde una plaza, y en primer plano se observa un banco vacío y apoyado sobre él, un poncho abandonado. Fabián me confesó que, por lo difícil de la época vivida, su madre no guardaba recuerdos pero que creía que era uno que aparecía en dos fotos que me compartió. También aparece en “Los de hoy y los de siempre”.

- Mercedes era cantora, a diferencia de otras latinoamericanas que además compusieron sus propios temas o trabajaron la poesía o las artes visuales (Violeta Parra, por ejemplo). ¿Cómo hizo para trascender acotada a una sola expresión artística?

- Dando vuelta a la pregunta, me preguntaría cómo supo llegar tan hondo en el sentimiento de la gente. Y la respuesta estará en el corazón de cada uno. La Negra era puro sentimiento, un corazón muy solidario (¿a cuantos artistas habrá ayudado?), una persona con una gran personalidad e inigualable talento que demostraba arriba y debajo de los escenarios; era imposible que no trascendería. Ya desde aquel Cosquín de 1965, al terminar su presentación, se sabía que había dado al inicio de una carrera brillante.

- ¿A qué le hubiese escrito la Negra si hubiese sido poeta, a qué le hubiese pintado?

- A su tierra, a su gente…