Covid, coronavirus, desconfinamiento o cuarentenar son algunas de las nuevas palabras añadidas a la versión digital del Diccionario de la Lengua Española, que también incluye nuevas adiciones en definiciones como las de confinamiento.

La presentación ha tenido lugar en la sede de la Real Academia Española (RAE), junto a la obra “Crónica de la lengua española”, informa la agencia Europa Press. En total, son 2.557 novedades. En el caso de COVID, escrito así, con mayúsculas, se define como síndrome respiratorio agudo producido por un coronavirus. Además, se aclara que el acrónimo proviene del inglés (coronavirus disease, que significa enfermedad del coronavirus).

El coronavirus es “un virus que produce diversas enfermedades respiratorias en los seres humanos, desde el catarro a la neumonía o la covid”. Y cuarentenar habla o bien de “poner a alguien en cuarentena” o “pasar un período de cuarentena”. Esta nueva edición del diccionario (la 23.4) incluye otros artículos relacionados con la enfermedad como la palabra ébola o con la pandemia, como desconfinamiento (“levantamiento de las medidas impuestas en un confinamiento”) o desescalada.

Asimismo, en la definición de confinamiento se ha incluido una adición de acepción para hablar de “un aislamiento temporal y generalmente impuesto a una población, persona o grupo por razones de salud y seguridad”.

La directora del Diccionario, Paz Battaner, aclaró que covid tiene dos géneros gramaticales, por lo que por el momento se podrá usar con el o con la indistintamente. “Los hispanohablantes decidirán si es masculino o femenino”, dijo por su parte el director de la RAE, Santiago Muñoz Machado.

También con confinamiento se ha decidido añadir otro significado que no sea el de “pena punitiva” para desplazados de su domicilio. “En un principio se pensó en matizar esta acepción, pero desde América se nos advirtió que el confinamiento como pena todavía existe en algunas zonas con ese uso”, agregó el director de la RAE.

Más allá de la pandemia

En cualquier caso, el nuevo Diccionario incluye numerosas novedades en términos no relacionados con el coronavirus. Por ejemplo, se acepta fascistoide, con la definición de persona “que tiende al fascismo o autoritarismo” o de parafascista: ”que tiene semejanza con el fascismo”.

A la palabra democracia se le añaden acepciones de forma compleja, con términos como orgánica, representativa o popular.

El diccionario ahora recoge intifada para hablar de ”insurrección popular palestina protagonizada por los jóvenes frente a las fuerzas israelíes de ocupación”.

Battaner no cree que haya numerosas modificaciones relacionadas con la política por el contexto actual. “Las que son novedad no son recogidas sólo este año, sino de hace tiempo. Es verdad que este año se ha vivido políticamente de manera exaltada, pero las palabras recogidas tienen que ser sostenidas en el tiempo”, destacó.

Es novedad también la palabra provida, que habla de quien “se opone al aborto inducido, a la investigación con embriones humanos y a la eutanasia”. O macho alfa, que alude al “macho dominante en un grupo de animales sociales”.

Finde, emoji o troll

Finde, como reconocimiento al uso que se da a esta forma abreviada de fin de semana; emoji, palabra diferente de emoticono; la acepción de hilo para referirse a las cadenas de mensajes en Internet; y trol son otras de las incorporaciones. “Eso de “el inglés nos invade” no es cuestión de gran preocupación para la academia: muchas palabras se transforman o castellanizan y significan poco dentro de la inmensidad del castellano”, aseveró Muñoz Machado.

El director de la RAE reconoció que la elaboración de estos diccionarios es un trabajo severo, laborioso y muy riguroso, muchas veces expuesto a la crítica.

“No pretendemos en modo alguno inventar nada. Somos testigos y notarios de cómo hablan los hispanohablantes”, subrayó.