El Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) advirtió sobre una posible “generación perdida” de niños, a medida que la covid-19 amenaza con causar daños irreversibles a la educación, la nutrición y el bienestar de los niños de todo el mundo.
En un reciente informe, Unicef alerta que los niño representan una de cada nueve infecciones por covid-19 registradas en el mundo, contagios, que por otro lado, van en aumento, reseña. “Aunque los niños pueden enfermar y pueden propagar la enfermedad, esto es sólo la punta del iceberg de la pandemia”, dijo la directora ejecutiva del organismo, Henrietta Fore.
La interrupción de los servicios básicos y el aumento de las tasas de pobreza representan la mayor amenaza para los niños y, cuanto más tiempo persista la crisis, más profundas serán sus consecuencias, advierte Unicef.
“El futuro de toda una generación está en peligro”, dijo Fore, y pidió a los gobiernos y al sector privado que escuchen a los menores y den prioridad a sus necesidades.
Educación y servicios
Unicef considera que las escuelas no son el principal factor de transmisión (del coronavirus) en la comunidad, y que los niños tienen más probabilidades de contraer el virus fuera del entorno escolar”, por lo que los beneficios netos de mantener las escuelas abiertas superan los costos de cerrarlas.
Hasta noviembre de 2020, 572 millones de estudiantes se vieron afectados por el cierre de escuelas a nivel nacional en 30 países, es decir, el 33 por ciento de los estudiantes matriculados en todo el mundo.
No obstante, la amenaza más grave para los niños, según el organismo internacional, son las alteraciones relacionadas con la pandemia en los servicios sociales y de salud.
El informe, después de realizar encuestas en 140 países, concluye que alrededor de una tercera parte de estos han tenido una reducción del 10% en la cobertura de servicios básicos, mientras que la cobertura de los servicios de nutrición para mujeres y niños ha registrado una disminución del 40% en 135 países.
Seis o siete millones de niños menores de cinco años sufrirán desnutrición aguda en 2020, lo que supone un aumento del 14%, mientras que se estima que, en un período de 12 meses, dos millones de niños podrían morir si se producen graves interrupciones en los servicios y, por tanto, una aumento en la malnutrición.
Cómo evitarlo
Para evitar esta “generación perdida”, Unicef insta a los gobiernos a velar por que todos los niños puedan aprender, con la implantación de medidas focalizadas en la reducción de la brecha digital, y garantizar el acceso a servicios de salud y nutrición, así como lograr vacunas asequibles.
También apoyar y proteger la salud mental de los niños, poner fin al abuso, la violencia por razón de género y el abandono y redoblar los esfuerzos dirigidos a proteger y apoyar a los niños y a las familias que viven en situaciones de conflicto, desastre y desplazamiento.
Por último, ampliar el acceso al agua potable, el saneamiento y la higiene, luchar contra la degradación del medio ambiente y el cambio climático e impedir el aumento de la pobreza infantil y promover una recuperación inclusiva.