Los analistas privados coinciden en que los precios salieron de la cuarentena y que la inflación del mes pasado es una clara muestra que los reajustes en la canasta hogareña volvió a los niveles prepandemia. Consultoras privadas creen que el Índice de Precios al Consumidor (IPC) superó el 3% durante octubre. El Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) tiene previsto difundir hoy el indicador del mes anterior. A pesar de que el dólar oficial siguió moviéndose y que las tarifas de servicios públicos no sufrieron grandes aumentos, la suba de algunos precios regulados -como el caso de los combustibles-, el cierre de las principales paritarias y la actualización de Precios Máximos impulsaron a una inflación que volvió a los niveles prepandemia, sostiene un reporte de Ecolatina.
Las estimaciones realizadas por 16 analistas locales y extranjeros, realizadas por la agencia internacional de noticias Reuters, también arrojaron un avance en la mediana de un 3,1% para el IPC de octubre. “Estimamos una inflación mensual de 3,2%, acelerándose respecto al registro de septiembre de la mano de aumentos en alimentos, justamente el rubro de mayor peso en el indicador (...) Lo que sí tendrá un impacto sobre los precios son las mayores restricciones a las importaciones”, dijo Lorena Giorgio, analista de la consultora EconViews.
Las estimaciones inflacionarias de los analistas encuestados oscilaron entre un avance mínimo de 2,8% y uno máximo de 3,8% en el contexto de una economía en recesión por tercer año consecutivo. De acuerdo con el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central (BCRA), se estima que este año concluirá con una inflación de 35,8%, con una suba para octubre del 3,2%.
“Tasas de inflación superiores al 20% anual durante la última década son privativas de cinco economías en el mundo tan selectas como marginales, y entre las que lamentablemente se encuentra la Argentina”, puntualizó el economista Pablo Besmedrisnik, de la consultora Invenómica.
En los últimos siete meses, la inflación no registró grandes variaciones, pese a las tensiones cambiarias y con el cepo que impuso el Gobierno para adquirir dólares para ahorro. Además, las negociaciones salariales se estancaron frente a un escenario de caída económica. Paralelamente, las tarifas de servicios públicos siguieron congeladas, en la búsqueda por evitar un mayor deterioro del poder adquisitivo y el entramado social. Por eso, según Ecolatina, la suba de precios pasó de la zona del 40% en el acumulado enero-octubre de 2019 a poco más de 25% en igual período de este año. Sin embargo, la calma lograda en los últimos meses habría llegado a su fin. Ahora bien, ¿hasta dónde escalará? La consultora plantea los siguientes escenarios:
• En los últimos meses, se generaron algunos atrasos de precios relativos. Por caso, en la búsqueda por atenuar el impacto regresivo de la cuarentena, el gobierno congeló los precios de varios alimentos y bebidas más algunos otros rubros de primera necesidad. La fiebre del consumo del último mes del año causa presiones extras a los precios.
• Las tarifas de electricidad, gas y agua subieron menos de 10% en lo que va de 2020. Aunque el gasto en subsidios como porcentaje de PBI volvió a los niveles de 2015, atenuando parte del atraso, es probable que los servicios públicos sufran alguna actualización en el corto plazo, aun cuando esta decisión tenga un impacto negativo para el oficialismo en las elecciones del año próximo, sostiene Ecolatina.
En consecuencia, aun cuando el dólar oficial y los salarios no se acelerasen en los próximos meses, habría algunas presiones sobre la inflación producto de las disparidades ya acumuladas. La importante pérdida de puestos de trabajo que provocó la cuarentena limita las demandas de recomposición salarial.
En síntesis, la inflación se aceleró en octubre y probablemente se mantenga por encima del 3% mensual en noviembre y diciembre. Así, la suba de precios acumularía cerca de 35% en 2020, ubicándose muy por debajo del cierre de 2018 y 2019, cuando orilló el 50%. Sin embargo, en el camino se habrían acumulado diversos desequilibrios y atrasos (precios relativos, dólar, salarios y tarifas) que posiblemente la “devuelvan” a la inflación a la zona del 50% en 2021, casualmente, el año electoral, finaliza la consultora.