El 11 de agosto, Rusia se convirtió en el primer país en aprobar una vacuna contra la covid-19 y declararla lista para su uso: Sputnik V. Un mes mas tarde, el Ministerio de Salud de ese país distribuyó a manera de prueba piloto el primer lote de la vacuna a las distintas regiones de ese país, para probar el funcionamiento logístico de las cadenas de suministro. Alrededor de 9.000 residentes de Moscú recibieron las dos dosis como parte de un ensayo a gran escala en curso, informó la semana pasada su desarrollador.

La Sputnik V se administra con un intervalo de 21 días, genera anticuerpos contra el virus y no provocó incidentes adversos, según los ensayos clínicos de los investigadores de ese país.

El grupo de expertos encontró que dos formulaciones -una congelada y otra liofilizada- de una vacuna que consta de dos partes son “seguras”, pues no identificaron reacciones adversas de gravedad en más de 42 días e indujeron respuestas de anticuerpos en todos los participantes.

Los ensayos se llevaron a cabo en dos hospitales rusos con 76 adultos de entre 18 y 60 años, que se aislaron tan pronto se registraron para participar en las pruebas clínicas y permanecieron en los centros médicos durante los primeros 28 días. (Especial)