WASHINGTON, Estados Unidos.- El presidente estadounidense, Donald Trump, volvió a minimizar el impacto en la salud de la infección por el nuevo coronavirus, al anunciar que saldría del Hospital Walter Reed, donde fue hospitalizado.

“Saldré del estupendo Hospital Walter Reed hoy a las 6.30 de la tarde. ¡Me encuentro muy bien! No le tengan miedo a la covid-19. No permitan que domine su vida. Bajo la Administración Trump se desarrollaron medicamentos y conocimientos geniales. ¡Me siento mejor que hace 20 años!”, publicó Trump en su cuenta personal en Twitter.

El mandatario fue hospitalizado, el viernes tras dar positivo por coronavirus a última hora del jueves, pero desde entonces se conocieron las contradicciones y las dudas sobre el estado de salud de Trump.

Pese al anuncio, realizado en el cuarto día en el hospital, su estado seguía siendo poco claro ayer. Expertos en salud externos a la Casa Blanca han advertido que su caso podría complicarse.

El equipo médico de Trump, de 74 años, le administró el esteroide dexametasona, que habitualmente se emplea en pacientes con síntomas más graves de covid-19. Incluso si es dado de alta, el mandatario necesitará seguir recibiendo tratamiento, ya que también se le está administrando una terapia de cinco días con el antiviral remdesivir, por vía intravenosa.

El periodo normal de cuarentena para cualquier persona que haya dado positivo del nuevo coronavirus es de 14 días.

El jefe de Gabinete de la Casa Blanca, Mark Meadows, reiteró el lunes que espera que Trump sea dado de alta dentro de poco.

Aislado en el Centro Médico Militar Nacional Walter Reed en las afueras de Washington desde el viernes, Trump difundió una serie de videos, en un esfuerzo por dar garantías de su recuperación de la enfermedad que infectó a 7,4 millones de estadounidenses y fue la causa de muerte de unos 209.000.

El domingo, dejó su habitación en el hospital para ser trasladado en una caravana a fin de saludar a sus seguidores, congregados fuera del centro médico.

Críticos y expertos médicos cuestionaron esta decisión, que pudo haber expuesto a una infección al personal que lo trasladó en auto fuera del hospital. Ayer se informó que la portavoz de la Casa Blanca, Kayleigh McEnany, dio positivo al test de coronavirus, con lo que se suma a la larga lista de personas del entorno de Trump, que se contagiaron en los últimos días.

McEnany dijo que hará cuarentena pero seguirá trabajando, porque no presenta síntomas. Aclaró que el jueves, cuando dio su última rueda de prensa, no tenía constancia del positivo de la asesora Hope Hicks, que precedió al contagio de Trump y de otras personas que se movieron en el entorno de la Casa Blanca.

La primera dama, Melania, Trump, también contagiada, agradeció en Twitter el apoyo recibido y dijo que se siente bien.

Poca confianza

Un sondeo de Reuters/Ipsos, publicado el domingo, mostró que Trump está 10 puntos porcentuales detrás del demócrata Joe Biden en intención de voto para los comicios del 3 de noviembre. Cerca del 65% de los estadounidenses consultados consideró que Trump no se habría infectado si hubiera tomado con seriedad la pandemia.

El doctor Sean P. Conley, médico de la Casa Blanca, reconoció que el estado de salud de Trump fue mucho peor de lo que se admitió en sus inicios. Conley dijo que el mandatario republicano había presentado fiebre alta el viernes por la mañana y que recibió apoyo con oxígeno.

A partir de estas informaciones, médicos que no participan en el tratamiento de Trump sospechan que el estado del presidente podría ser más grave de lo que Conley informó.

En su situación de hombre mayor con sobrepeso, Trump se encuentra en una categoría que tiene más probabilidades de desarrollar complicaciones graves o morir a causa de la enfermedad, dijeron. (Reuters)