Valentina Aguirre se convirtió en mamá a los 21 años, pero no recibirá la visita de familiares o de sus amigas para conocer a Helena, la nueva integrante de la familia: ella tiene coronavirus y debe mantener una cuarentena de 14 días. Su caso se hizo conocido a partir de un audio de WhatsApp que grabó el viernes, tras recibir el alta y volver a instalarse en su casa de Villa Mariano Moreno, junto a su familia. “Ha sido una algo inexplicable, una mezcla de todo. Por suerte mi bebé está bien, ha nacido re bien, no tiene ningún problema. Estoy bien, sólo perdí el gusto y el olfato.
- Fuiste mamá en una pandemia...
-Sí, estaba embarazada desde enero. Lo del coronavirus comenzó en marzo, así que sí, tuve todo mi embarazo prácticamente en pandemia. El 25 de septiembre me sentía un poco mal. Fui al CAPS y me derivaron al Hospital Avellaneda. Ahí me hicieron el test.
- ¿Cuándo supiste que tenías coronavirus?
- Ese lunes 28 de septiembre, pero a la noche. Entramos a la página de internet y (mediante el aplicativo del Siprosa) vimos que era positivo. Ha sido un momento horrible. Pero tratamos de mantener la calma. No tenía síntomas. Pero sí, fue un momento de tensión para todos, porque vivo con pareja y el resto de mi familia. Por eso fuimos al Hospital Avellaneda, para informar y para preguntar cómo seguía todo. Me mandaron al Hospital del Este. Nunca supe que me iban a operar. Ahí comenzó lo feo...
- ¿Por qué “lo feo”?
- Ese martes, hasta el jueves que me dieron el alta, fueron días horribles. Me sentí abandonada, como si hubiese tenido lepra. Al principio nadie quería entrar ni siquiera a ayudarme. No me podía levantar del dolor por la operación, que fue el martes a la tarde. Cuando terminó, las enfermeras no me ayudaron a cambiarme porque no estaban allí mis cosas. Cuando me desperté, estaba en una habitación con la luz apagada y la ventana abierta. Todavía estaba con el camisolín roto de la cesárea, envuelta en una sábana llena de sangre, con algodones manchados. En un momento no sé de dónde saqué fuerzas, porque sentía un dolor desgarrador, y grité para pedir ayuda. Tenía mi celular en el piso, a unos metros de la cama, pero me era imposible levantarme. Sonaba y sonaba. Me llamaba mi familia, que estaba preocupada por mí. Por los gritos que daba, abrió la puerta de la habitación una recepcionista o empleada del hospital. Ella prendió la luz, pero me dijo que no podía hacer nada más por mí, que tuviera paciencia. Cuando llegaron las enfermeras del otro turno recién me cambiaron. Pero todo ese tiempo estuve sola.
- ¿Pudiste conocer a tu bebé?
- Sí, porque durante la operación estuve consciente todo el tiempo. Después la llevaron a Neonatología y yo quedé en el sector para madres con covid.
- El jueves volviste a tu casa con tu bebé, ¿cómo fue?
- Ha sido algo inexplicable, una mezcla de todo. Por suerte ella está sanita. En el hospital, después de la cesárea, me la habían mostrado por el celular, con una videollamada. Y después de que mi mamá hizo el reclamo, me la llevaron un ratito conmigo. Pero fue muy duro, sobre todo al principio. Pero ahora estamos bien, con mi bebé, y eso es lo que más me importa en este momento.
- ¿Se contagiaron otras personas en tu familia?
- Como mi familia tuvo contacto estrecho conmigo nos dijeron que ya no hace falta el hisopado, dan por hecho que todos tienen el virus. Pero ni mis padres ni mis hermanas ni mi pareja tuvieron síntomas. Yo todavía sigo sin olfato ni gusto. Pero estamos bien. Ahora tenemos que pasar el aislamiento con nuestra bebé.
- ¿Qué nombre eligieron?
Helena. Me parece un nombre de guerrera. O de reina, no sé.