Fonoaudiólogos de todo el país aguardan que pronto se apruebe en la Cámara de Diputados de la Nación un proyecto que busca establecer un marco legal y regular el ejercicio de esta profesión.
La iniciativa, que ya cuenta con media sanción del Senado nacional desde julio del año pasado, es un reclamo que tienen los profesionales desde hace mucho tiempo, sostuvo la licenciada Silvana Montero, presidenta del Colegio de Fonoaudiólogos de Tucumán.
Según remarcó la profesional, la disciplina ha crecido muchísimo en los últimos años, tanto en los campos de intervención como de formación. Actualmente cuenta con muchas especializaciones, que van desde la investigación y la evaluación, al diagnóstico, pronóstico y rehabilitación de las patologías de la comunicación humana.
La especialista explicó que contar con una norma general que regule la actividad es una gran necesidad, porque los fonoaudiólogos no tienen un marco global para todas prestaciones que pueden desarrollar en la atención de un paciente, en especial cuando la demanda se centra en infantes.
“Nuestro trabajo, por suerte, se jerarquizó y creció mucho”, indicó Montero. En Tucumán, hay cerca de 1.500 profesionales. Se calcula que entre el 13% y el 15% de los niños y niñas necesita de alguna de las prestaciones que pueden ofrecer los fonoaudiólogos para tratamientos relacionados con la falta de atención, el lenguaje y el aprendizaje.
El presidente de la Comisión de Salud de la Cámara de Diputados, el tucumano Pablo Yedlin, anticipó que la iniciativa llegará al recinto el martes. El proyecto tiene como objetivo establecer un marco uniforme para el ejercicio profesional de la fonoaudiología en el ámbito nacional. Esto incluye a las actividades de promoción, prevención, estudio, exploración, investigación, evaluación por procedimientos subjetivos y objetivos que permitan el diagnóstico, pronóstico, seguimiento, tratamiento, habilitación y rehabilitación de las patologías de la comunicación humana. Esto abarca las áreas de lenguaje, habla, audición y voz, entre otras. También se incorporan las prácticas relacionadas con la ingesta de la alimentación y neurorehabilitación, claves para desarrollar las funciones que sustentan la comunicación y el lenguaje.
Asimismo, el proyecto en debate regula las condiciones e incumbencias mínimas para el ejercicio de los profesionales de este sector; el desempeño de las especialidades; las inhabilidades e incompatibilidades; los derechos, obligaciones y prohibiciones; y la matriculación y el registro de los profesionales que sean sancionados por las autoridades pertinentes.