POESÍA

GRAFITIS EN LA CALLE SOLITARIA

OSVALDO ROSSI

(Vinciguerra – Buenos Aires)

El poemario de Osvaldo Rossi se inscribe en el origen mismo de esta pintura como medio de expresión; es decir en una modalidad libre, destacada, en mayor o menor medida, por su carácter satírico, irónico y desde luego -poesía al fin- clandestino. Nada más oportuno con relación a este nuevo y excelente poemario de Osvaldo Rossi que el epígrafe de Rafael Felipe Oteriño: “los poemas son piezas enigmáticas e inacabadas que andan en busca del lector que los complete y cada lectura los recrea y cada lector los hace suyos al leerlos”.

Es fascinante la diversidad temática de estos versos en la alta unidad lírica que los reúne. En poemas sobriamente testimoniales como “Suma y resta”, Rossi confiesa: “En un momento, sin que pudiera opinar, / advertí que me ganaba el ejercicio de la resta / los días que caen como hojas de un viejo calendario /los hijos que se van / el horizonte que resulta menos distante”.

Lo elegíaco en sus “Grafitis” conmueve y ahonda ese modo curiosamente anónimo de hablar de sí que logra el poeta, como si fuera de otro; ese anonimato que es la gloria de las grandes obras imperecederas. Es el caso de “Tensiones”, donde Rossi se pregunta con admirable desapego acerca de circunstancias personales sin condescender a la efusión sentimental y facilista. “Qué habrá sido de las lanzas y las flechas / del espaldar el peto y los escudos / del incendio y los gritos /l a sangre de los caballos que regó este suelo (…) / Qué habrá sido de mis padres / qué habrá sido”.

Se trata, en suma, de una obra verdaderamente nueva que, como dice el epígrafe, cada lector descubrirá con asombro, con deleite, compartiéndola, como una novedad también suya.

© LA GACETA

Fernando Sánchez Sorondo