Luego de las medidas dispuestas por el Banco Central de la República Argentina (BCRA), que sumaron otro recargo de un 35% al cupo de los U$S 200 para ahorristas, como adelanto del Impuesto a las Ganancias -en la práctica equivale a pagar $ 130 por dólar-, las cotizaciones paralelas del tipo de cambio se dispararon y la divisa cerró el primer día a un precio de $ 145 en el mercado “blue”.

En una nota realizada por la Web Tranquera acerca de qué consejo le daría a un productor o a un agroexportador ante esta convulsionada realidad, el economista Manuel Adorni dejó de lado la corrección política y fue contundente. “Si bien va en contra de las sanas costumbres, en una charla de café le diría que no liquide (la cosecha) mientras pueda. Porque, en algún momento, el tipo de cambio oficial va a corregir”, recomendó.

Cuestión de tiempo

El especialista consideró que, ante la escasez de la moneda estadounidense, se corrige por precio en algún momento. “Así es la ley de la economía; y lo demuestra la historia. El oficial deberá pegar un salto, y eso sucederá cuando no haya más dólares. En el fondo de la olla ya no hay nada. Lo que resta es el tiempo de agonía”, señaló.

Y a renglón seguido, explicó su metáfora. “Como ante una enfermedad terminal, cuando no la frenaste a tiempo, el paciente se te muere. Solo podés demorar que eso ocurra; y con el cepo tratan de terminar con una sangría que ya no podrán frenar”, dijo.

Adorni resaltó que el campo es el gran salvador de la economía argentina; y analizó: “un agroexportador recibe un dólar de aproximadamente $ 50 -dependiendo de la retención sobre el cultivo-, mientras que tiene costos que empiezan a mirar el de $ 130”.

Reproche

El economista tuvo palabras muy duras hacia el titular del BCRA, Miguel Pesce. “Increíblemente dijo que operar en el dólar ‘blue’ es como traficar armas, drogas o tener un desarmadero. Eso puede decirlo un chico de 15 años, con aires de revolución, pero no el presidente del BCRA, cuando se sabe que ese es un mercado muy pequeño, y ellos mismos empujan a que la gente compre el oficial y venda el ‘blue’, en lo que era hasta ayer un subsidio encubierto de $ 6.000 por cada U$S 200 a la clase media. Fue una desubicación más, dentro de las tantas frases desacertadas que tienen los funcionarios de este Gobierno”, reprochó.

En ese sentido, expuso su visión. “Lo único que se debe entender es que la gente no quiere perder más plata. Y como no tenemos moneda trata de dolarizarse. Nuestro billete de mayor denominación, el de $ 1.000, equivale a U$S 7, cuando hace 20 años nuestro billete de más valor era el de $ 100 y equivalía a U$S 100. Nosotros tenemos un problema con el peso, no con el dólar”, manifestó.