La tecnología salta de las aulas al hogar, de la educación al entretenimiento. Las herramientas que los adolescentes y jóvenes utilizan para su formación son las mismas que luego, al terminar la clase, deben rendir para correr potentes videojuegos, que vuelven a tener a la PC al tope de su uso.

Más que nunca, con la pandemia de coronavirus los ordenadores se han convertido en un dispositivo indispensable, junto con el móvil. Pero, ¿están todos los equipos preparados para soportar semejante exigencia?

Muchas tareas relacionadas con la educación se han vuelto más exigentes para las computadoras por la inclusión de herramientas profesionales en el aprendizaje, no solo de los estudiantes universitarios sino también de aquellos que cursan otros ciclos educativos previos y, por supuesto, aquellos orientados a la formación profesional.

Al mismo tiempo, estos estudiantes recurren al ordenador para el ocio. Títulos como Fortnite, Minecraft, League of Legends, Call of Duty Warzone o Counter Strike han vuelto a situar al ordenador en el epicentro del mundo gamer

Los portátiles se han convertido en una gran opción para jugar, estudiar y trabajar en el mismo dispositivo, al tiempo que pueden llevarse a cualquier lugar. “Los portátiles han evolucionado de tal manera que son capaces de ofrecer un gran rendimiento en chasis esbeltos y con un interior ligero”, explican desde la empresa estadounidense Nvidia, famosa por ser la fabricante de tarjetas gráficas más populares del mundo.

Todo en uno

Lo que las marcas ofrecen en estos momentos es portabilidad para trabajar en cualquier sitio: llevarse el portátil a clase y al final del día llegar a casa, enchufarlo a un monitor y utilizarlo como un equipo de sobremesa. Cargar con un portátil potente en la mochila es mucho más sencillo que hace años.

Uno de los grandes retos de los últimos años ha sido lograr la armonía entre el mundo del estudio, del trabajo y del ocio. Antes, las computadoras de trabajo no contaban con la potencia suficiente para jugar a videojuegos y, en otros casos, los portátiles de gaming tenían un aspecto “extremo” y llamativo, que no resultaba ideal para una reunión de trabajo.

Actualización

“Con la explosión del home office y con más tiempo en la casa para dedicarse a los juegos, hubo muchas consultas para actualizar computadoras, tanto laptops como de escritorio. Los usuarios se comenzaron a quedar cortos con sus equipos, porque se diversificó el uso”, explicó Carlos Montalván, técnico y vendedor de PCs en Tucumán.

Según Montalván, en este contexto se pagó caro lo que antes había salido barato. “Mucha gente compra sin asesorarse lo que sale en oferta, y al poco tiempo se dan con que no rinde como esperaban. En el caso de las laptops es más complicado incrementarle la RAM, porque depende del modelo. Sí se puede, en cambio, como primera medida, reemplazar el disco rígido por un SSD, de estado sólido, que mejora muchísimo el rendimiento”, señaló.

En las computadoras de escritorio, en cambio, las posibilidades de “ampliarla” son mucho mayores. “Si no tiene, es importante agregar una tarjeta gráfica, indispensable para correr los videojuegos actuales. Y también para edición de fotografía y de videos. En las notebooks la mayoría viene con la placa integrada, cuando la tiene, o sin posibilidad de agregarle”, explicó el técnico.

Configuración óptima

Expertos de Nvidia citados por Portaltic señalaron que un ordenador pensado para el trabajo y el gaming debería contar, al menos, con una tarjeta gráfica GeForce RTX 2060 y 16GB de RAM. Con esa configuración, cualquier ordenador portátil es capaz de garantizar rendimiento para jugar y para trabajar trabajando con la mayoría de herramientas que utilizan los profesionales o estudiantes.

Configuraciones más sencillas, como portátiles con el modelo GeForce GTX 1660, también ofrecen una buena experiencia si el presupuesto es más ajustado y, finalmente, para los que quieren tener lo mejor de lo mejor, hay portátiles con GeForce RTX 2080 SUPER y 32GB de RAM para que todos los juegos vayan a pleno rendimiento o para agilizar el trabajo haciendo tareas pesadas como edición de video o modelado 3D. “En un contexto como el actual donde el trabajo remoto se ha convertido en elemento indispensable. Los portátiles cogen un rol muy importante porque, como hablábamos, no se trata de ofrecer el mejor rendimiento para jugar sino también para trabajar”, concluyen desde la empresa.