Una nueva manifestación en contra del cierre de gimnasios y centros de entrenamiento llamó la atención anoche en la calle 25 de mayo primera cuadra. Por medio de una clase de zumbapracticada justo al frente de la escalinata principal de la Casa de Gobierno -en donde colocaron un parlante con música a todo volumen-, empleados y propietarios de esos establecimientos pidieron que la actividad vuelva a funcionar.
La modalidad ya había sido utilizada por miembros del sector, cuando el sábado un grupo de personas realizó una coreografía frente a la casa de la ministra de Salud, Rossana Chahla, en barrio Sur. Esta vez, el reclamo se concentró en la sede gubernamental y los participantes procuraron respetar la distancia social todo el tiempo: delimitaron los espacios de baile con tiza en la calle y todos usaron barbijos.
“La actividad física es salud” y “queremos trabajar en paz” eran algunas de las leyendas de los carteles visibles.