David toledo

Secretario general ATEP (Agremiación Tucumana de Educadores Provinciales)

Lo que hay que hacer es buscar estrategias pedagógicas que permitan realmente que los estudiantes de todos los niveles y modalidades, muy a pesar del tiempo perdido, puedan acceder a los conocimientos y saberes que están incluidos en la currícula. Esto se logrará cuando se vuelva a la normalidad, porque en este momento es imposible que se establezca la igualdad de posibilidades. Hay alumnos que no pueden acceder a los conocimientos mínimos.

Hay un alto grado de desganamiento y abandono a causa de la pandemia. Concretamente, una vez que volvamos a la normalidad hay que seleccionar los contenidos básicos, fundamentales, y transmitirlos muy especialmente a aquellos estudiantes que no pudieron acceder a ellos. Y poner el acento particularmente en los que comienzan, los que ingresan al sistema en el nivel inicial, primario, secundario, nivel superior, terciario, etcétera, y naturalmente atender muy en especial la situación de aquellos que terminan el ciclo o el nivel para que puedan ser promocionados.

No se trata de una doble tarea (por la doble currícula que englobe los dos años). Con respecto a los grados y cursos intermedios hay que hacer una buena selección de contenido con los saberes prioritarios de cada nivel y modalidad, y transmitirlos en el proceso de enseñanza y aprendizaje del próximo período lectivo.

No se puede, en este momento, acreditar o certificar, aunque sí evaluar permanentemente cuál es la situación que estamos atravesando, cuáles son los saberes que los estudiantes han asimilado y ver quiénes son los que están desconectados, en situación de desganamiento y hasta de abandono.

Nosotros entendemos que esto no es una promoción automática, sino que los que están en un curso, por ejemplo de cuarto a quinto grado, el año que viene van a comenzar en el grado o curso superior, pero tienen que ir adquiriendo los conocimientos de la currícula del año que está transcurriendo con dificultades y a la que no pudieron acceder.

Sí hay consideraciones especiales para los que estén en último año, ya sea primaria o secundaria. El sistema educativo tiene que proveer de las estrategias y también de todas las acciones necesarias para que puedan terminar de nivel e ingresar a la secundaria o a la universidad. Por eso se deben crear las mesas de exámenes para que puedan acceder a niveles superiores de enseñanza.

Isabel Ruiz

Referente de APEM (Agremiación del Personal de Enseñanza Media Superior)

¿Qué hacer en 2021? Creo que la palabra justa sería reforzar los conocimientos que se vieron afectados por la virtualidad. Reorganizar el calendario escolar, de manera que septiembre debería el último mes para contenidos nuevos y el cierre con registros; a partir de octubre, trabajar los temas vistos desde la transversalidad (por supuesto que previamente se tiene que efectuar la selección de los contenidos prioritarios de este 2020 y establecer los principales ejes temáticos para el inicio del ciclo 2021) para articular.  

Si una materia no se desarrolló por falta del personal docente a cargo, será necesaria una selección de contenidos mucho más profunda y determinar un proceso de recuperación de esos contenidos en el año venidero.

Será fundamental trabajar con los chicos que tuvieron poco o ningún acceso a los contenidos de este año. Apenas la situación lo permita, habría que trabajar con ellos para nivelar con el grupo que ya viene trabajando.

Tres cosas fundamentales en la escuela del 2021:

-  Asegurarse de que cada escuela tenga su plantel de docentes completo.  

-  Selección de contenidos, trabajando en equipo y debatiendo propuestas entre supervisores, directivos, docentes y gremios.

-  Creemos que hoy más que nunca se debe trabajar la articulación entre primaria, secundaria y superior; definir ejes temáticos-contenidos prioritarios que permitan que los estudiantes puedan profundizar otros de manera independiente. Para esto debemos buscar los mecanismos necesarios, continuar con clases virtuales y de apoyo hasta permitir que estos jóvenes o niños alcancen los conocimientos.

Bernardo Beltrán

Titular de Sadop (Sindicato Argentino de Docentes Privados)

El tratamiento de esta situación tan excepcional necesita un abordaje igual de excepcional. Creo que lo más importante es que los alumnos hayan podido  aprehender y desarrollar algunos procesos, como ser los de conceptualización, análisis, relacionamiento, reflexión, sistematización, entre otros; que le permitan un acceso a toda la información necesaria, porque conseguirla hoy es mucho más accesible.

Considero que el principal déficit que nos plantea este escenario de cuarentena está en relación a la pérdida del  contacto entre las personas, con toda la riqueza que esto conlleva y que es inherente al sentido de lo que es educación.

Pensando en 2021, creo que un mecanismo sería que busquen integrar contenidos, con una mayor transversalidad, y replantear aquello que realmente sea básico para desarrollar un proyecto de vida. Es necesario       generar ámbitos de mucha escucha para poder atender las principales preocupaciones de los alumnos. Corremos el riesgo de que una vuelta a la presencialidad signifique querer atiborrar de contenidos  y esto puede ser muy contraproducente.

La situación actual acelera la necesidad de una reforma  educativa y quizás sea tiempo de convocar a un nuevo congreso pedagógico para hacer un gran replanteo sobre el sentido de la educación en nuestro país.

Sobre algunas cosas a priorizar el próximo año, considero que se debería flexibilizar la organización del tiempo y el espacio, una nueva selección de contenidos y poner especial énfasis en el trabajo sobre valores y proyectos de vida.

Si uno considera que la educación es un proceso, hay que revisar cuáles son aquellos aprendizajes mínimos necesarios para encarar el año escolar y trabajar sobre los déficits que se puedan percibir. Esto debería hacerse tanto para el primer año del nivel secundario como el ingreso al nivel superior. Lo perdido este año no es determinante. Lo que está claro es que quienes más perdieron son los sectores más vulnerables, allí será necesaria una mayor intervención del Estado para devolverle la centralidad que debe tener para ellos reinsertarse adecuadamente en el sistema educativo.

Es necesario convocar a una mesa de diálogo a todos los actores del sistema educativo. Es importante que lo que se tenga que hacer en el futuro cuente con el mayor consenso posible y no sea una imposición de la autoridad educativa, porque esto puede generar mayores resistencias.