La odisea que se vive al intentar arreglarnos y llevar- a la vez- el pelo en condiciones, el maquillaje intacto y mantener los lentes y los aros en su lugar es uno de los intentos fallidos más frecuentes desde que comenzamos a utilizar barbijo.
Dado que este se volvió un complemento necesario al salir a la calle, el mercado de la moda, cosmética y hair style ha sabido adaptar sus tendencias para que la atención se desvíe hacia otros protagonistas. “Debido a que la mayor parte del rostro permanece a resguardo, el impacto de los looks está en el cabello (con cortes sueltos y maleables). Lo complicado es evitar la sobrecarga visual”, comenta el peluquero Juan Di Martino.
La visión también cambió en los salones. “Hoy se busca estar cómodo, con un cabello sano y cuidado. Y jugar con las luces y las sombras es el nuevo maquillaje. Por ejemplo, está el face balayage que nos ilumina el rostro, marca los rasgos y disimula lo que nos disgusta”, detalla el estilista creativo Juan Quiroga. En su caso, sugiere las trabas o clips y los pañuelos como agregado.
Acá, algunos peinados para cambiar la rutina capilar.
Bun alto
Los rodetes, tanto semirrecogidos (half-up bun) como en la versión con moños, han sido una constante de 2019. Ahora su resurgir se debe a lo fácil que resulta hacerlos y el beneficio de que nuestro pelo no se atora con las tiras del cubreboca. Este recogido favorece especialmente los rostros redondos y cuadrados, o a quienes desean agregar unos centímetros a su estatura.
La infinita ponytail
La “cola de caballo” es otro de los peinados que más se ha visto en las revistas desde que arrancó la pandemia. En esta ocasión su acabado estrella son las mechas delanteras con volumen y mucha textura en los largos (a tal punto de parecer desordenados). El complemento son los lazos de gasa para agarrar el pelo o las hebillas con apliques.
Para lucir en la oficina o reuniones laborales esta tradicional coleta también vale en una versión limpia y con fijador. O con una terminación baja y raya al medio que deje el peinado a la altura de la nuca. La sofisticación de este estilismo (únicamente para quienes disponen de un largo considerable) permite usar cubrebocas estampados sin caer en excesos.
En el punto medio está la half-up ponytail, un look retro que aporta delicadeza y frescura y es ideal para las mujeres con melenas onduladas o ruludas. Se consigue con una media cola alta (super pequeña) y despeinada hacia los lados. La terminación requiere cubrir la coleta con un mechón de pelo e invisibles.
Trenzas y underlights
Sean cosidas, inspiración sirena o cruzadas, las trenzas ayudan a reducir el movimiento del cabello. En los looks casuales más celebrados de Instagram la versión que prima es al costado de la cara y tan pequeñas como las que solían usarse (junto a apliques de canutillos) en los años 90.
La novedad es que ahora se complementan con tintura underlight. “Para este resultado el cabello se divide en dos, y se tiñe la parte interna de otra tonalidad. Así que solo se nota la diferencia y se aprecia el contraste al armar peinados semirrecogidos o de lado. Es un must que sienta bien con cortes rectos (nunca irregulares) y en el pelo lacio”, explica Di Martino. Como referencia están las artistas Evaluna Montaner y Aitana, quienes exhiben en las fotos una mezcla de rubio y castaño.
Complementos
En lo que refiere a resaltar y darle una vuelta de tuerca a los barbijos, la creatividad es lo último que se pierde (o mejor dicho, el glam). “Al incorporarlos las marcas internacionales en sus catálogos y pasarelas, los cubrebocas pasaron también a ser un producto de diseño. Entre las curiosidades, hay cadenas con perlas o metalizadas que se anudan a los elásticos como si fueran lentes”, explica la estudiante de Moda Juliana Baldelli.
Otra innovación son las “mascadas”. “Pueden ser pañuelos estampados o tejanos, bufandas redondeadas o paños. Su función es tapar el barbijo y envolver esa parte del rostro con algún patrón acorde con la ropa que llevamos. La misma combinación monocromática es frecuente con los sombreros de pescados”, acota la especialista.