Hoy, como cada 25 de agosto, se conmemora el Día Nacional de Ayuda a la Persona Autista, una fecha que tiene como objetivo concientizar a la sociedad sobre la importancia de la integración de las personas que presentan esta condición. “La importancia radica en la relación de los demás con los chicos, de potenciar la integración de estos niños dentro de la sociedad”, dijo Alejandra Silvera, primera vocal de la fundación Corazones Azules del Sur, un grupo conformado por padres de chicos autistas que nuclea sus actividades en el sur de la provincia.

Para que esta integración sea posible, sin embargo, deben ser los padres los primeros en dar ese paso a la aceptación. “Es importante detectarlo lo más temprano posible. Si se ve alguna conducta rara, los padres no deben asustarse o paralizarse, sino que tienen que ver a un especialista para que corrobore si el chico es autista o no”, aseguró. Y agregó: “esto es importante porque mientras antes se lo detecte más efectivo será el tratamiento”.

Según explicó Silvera, el autismo es una condición (no una enfermedad) que afecta tres áreas de la vida: los vínculos sociales, la comunicación, y la conducta. Es por esto que los demás deben ser conscientes de con quiénes se está tratando a la hora de interactuar con un chico autista o de participar en un grupo en el que haya una persona con esta condición.

Al ser una fecha importante para los miembros de la fundación, y teniendo en consideración las restricciones impuestas para evitar la propagación de la covid-19, decidieron hacer una conferencia virtual que se llevará a cabo este viernes a las 21. La charla será abierta para todos los interesados, que se podrán conectar a través del Facebook o Instagram de la fundación, y va a constar de un intercambio de experiencias con los padres de otra asociación tucumana.

Por último, Silvera dio algunas recomendaciones para concientizar a la sociedad y mejorar la vida de las personas autistas. “Con el tiempo notamos que la gente sí está tomando conciencia. Entendemos que hay quienes dependen del trabajo relacionado a los fuegos artificiales, por lo que elegimos no hablar de ‘pirotecnia cero’, pero si de festejos que sean con más luces y menos ruidos”.

Otro de los puntos sobre los que hizo énfasis es en la empatía de la gente. “Necesitamos que cuando ven que a un chico le pasa algo en la calle se acerquen a preguntar si hace falta algo. Es decir que cambien la mirada”. También pidió que las personas entiendan que no se trata de niños caprichosos o que actúan así porque son malos.