“Caballo de mar”, la última película que protagonizó Pablo Cedrón -fallecido en 2017- se estrenará hoy a las 22 por Cine.ar TV, con repetición el sábado en el mismo horario. También estará disponible en la plataforma Cine.ar Play, gratis por una semana.
Cedrón interpreta a Rolo, un marinero embarcado que pierde su barco en un pueblo portuario la misma noche que desaparece Leo, un hombre al que conoció en un bar. Rolo deberá encontrarlo para librarse de Loyola, un policía que lo manipula, acusándolo de cómplice en un robo. En la búsqueda, conoce a Dora, y ya nada será igual.
Completan el elenco Ailín Zaninovich, Alfredo Zenobi y Martín Tchira.
El director Ignacio Busquier contó que la idea nació a partir de unas historias que había filmado en una serie documental, a lo que se sumaron vivencias personales. “Me parecía muy atractivo tomar un personaje de vida ordinaria, rutinaria y enfrentarlo a un hecho absolutamente azaroso que modifique su vida y su destino, y en esa búsqueda de recuperar su normalidad, se encuentra a sí mismo, se enamora y está dispuesto a todo por esa historia de amor”, explicó.
Con pocos diálogos, apoyada en la expresividad de los actores y en un clima opresivo, “Caballo de mar” desmitifica el idilio que rodea a la vida en los pueblos.
Un favor a un desconocido, el robo a un supermercado, la aparición de una hermosa joven con ganas de irse del paraje y la corrupción policial, lo ubican a Rolo en la lugar y momento menos indicado para su existencia. “A su vez -agregó Busquier-, se redescubre haciendo cosas diferentes. Andando a caballo y volviendo a sentirse vivo. Se hace preguntas, que no tienen respuestas. Pero de algo parece estar seguro, que no vuelve atrás. Rolo buscaba el sentido a su vida o al menos que pase algo diferente”.
La cinta fue filmada en Quequén y Necochea durante cuatro meses, luego de ganar el concurso de óperas prima del Instituto Nacional de Cine y Arte Audiovisuales.
“Lo que más rescato es que aún con toda la logística y limitaciones que debíamos enfrentar, hubo margen para improvisar y experimentar. Previamente al rodaje tuvimos unas dos semanas de ensayos que fue fundamental para encontrar el tono que tiene la historia y sus personajes”, señaló el realizador.
Artista polifacético
Por otra parte, destacó la personalidad y la sensibilidad de su protagonista, el recordado Pablo Cedrón, fallecido en 2017, y destacó “la curiosidad y la constante inquietud” que lo movilizaba como artista y persona. El director recordó a Cedrón como un artista polifacético: no solo actuaba, sino que también se dedicaba a la pintura y tenía su afición como trompetista.
“Pintaba con una gran sensibilidad. La gente que retrataba siempre tenía una mirada profunda, intensa. En el rodaje hizo algunos retratos y en su tiempo libre se lo escuchaba en su habitación tocando la trompeta, le gustaba el jazz. Escribía guiones y obras volcando esa observación tan fina”, señaló.
Busquier le envió al actor el guión de “Caballo de mar”, a pesar de que creía que al no le gustaba el texto, pero se llevó la sorpresa de que lo entusiasmó. “Para mí fue una emoción enorme, era como tener a Diego Maradona en mi equipo de fútbol 5. Era una ópera prima, a mí no me conoce nadie y si lográbamos hacer la película iba a ser con un presupuesto ajustado”, relató el director santacruceño.
“Pablo era un gran observador de la gente. Deconstruía a las personas hasta el hueso, entendiendo todo lo que sentían: sus miedos, vicios, sus extremos, su soledad, sus penas, sus demonios -enumeró-. Y en la mayoría de los casos era una observación de admiración a esos personajes. Por eso los podía reconstruir”.