Cientos de niños migrantes expulsados de forma “rápida” de Estados Unidos bajo la política migratoria, en el contexto del coronavirus, están regresando a refugios en Guatemala, donde las pruebas de detección del virus y la capacidad de las camas son puestas al límite. Operadores de refugios, funcionarios guatemaltecos y organizaciones internacionales han dicho que están viendo un número creciente de niños solos enviados de vuelta al país centroamericano y que no pueden regresar a sus hogares por el abuso doméstico o la violencia de las pandillas. “La pandemia comprometió más los servicios de protección infantil, que ya estaban sobrecargados y con pocos recursos”, dijo el portavoz del Fondo de Naciones Unidas para la Infancia, Christopher Tidey. (DPA)
Guatemala, sin refugios
Los niños deportados.