Tras 19 años paralizado, el grupo “ad hoc” azucarero del Mercosur celebró el lunes su decimoquinta reunión desde que el bloque fue creado en 1991. De manera virtual por la crisis sanitaria, Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay intercambiaron información sobre el sector y expusieron sus posiciones encontradas respecto a la posibilidad de liberalizar el producto, cuya comercialización siempre ha estado excluida de la unión aduanera para proteger a la industria local.

La delegación argentina estuvo encabezada por el secretario de Relaciones Económicas Internacionales de la Cancillería, el tucumano Jorge Neme. Un informe de ese organismo repasó las posturas de los Estados miembro sobre la regulación. “Los cuatro países coincidieron en que el azucarero es un sector sensible y estratégico para la región, y acordaron comenzar a trabajar a los fines de construir un camino común que mejore su competitividad”, reza el documento sobre el final.

Pese a ese punto en común, las tradicionales pujas entre Argentina y Brasil -que es el primer exportador mundial de ese producto- estuvieron a la orden del día. El “Gigante Sudamericano” planteó que la falta de consenso para la adecuación del sector azucarero a la unión aduanera era una de “las grandes lagunas” para el proceso de integración regional. En ese sentido, consideró que “no había justificación” para que ese elemento tuviese un trato diferenciado dentro del bloque.

A modo de respuesta, Neme recordó que el origen de la exclusión del azúcar en el mercado común se fundamentaba “en la existencia de asimetrías desde el punto de vista del rol de las políticas públicas, que había tomado distintas formas de promoción de la producción”. Además, el funcionario tucumano destacó la sensibilidad del sector “dado su impacto económico y social en el NOA”.

Para profundizar la postura nacional, Neme insistió en que “por distintos motivos, entre ellos la lejanía de la producción de los centros de decisión de poder”, el azúcar no había tenido una política de promoción en el país. “Por el contrario, se habían aplicado políticas de desincentivo, como las retenciones y las cuotas a la producción de etanol. Sin perjuicio de ello, el sector había venido ganando competitividad”, expone el informe entre las justificaciones del secretario.

Paraguay y Uruguay acompañaron el planteo argentino, sostienen en Cancillería. De hecho, el primero recordó que existe un convenio de cooperación entre su centro azucarero y la Estación Experimental Obispo Colombres de Tucumán. La “situación de debilidad” de esos tres países frente a Brasil -manifestó Neme- debe ser tenida en cuenta para tratar el tema y crear las condiciones futuras para pensarlo con las normas del comercio regional.


Un producto exceptuado

1- Desde la creación del Mercosur en 1991, el azúcar tuvo un régimen de excepción. La restricción, que protege a la industria del NOA, debía desmontarse con el tiempo.


2- Brasil, que es el primer exportador, volvió a pedir que el sector se adecue a la unión aduanera. Lo hizo el lunes en la primera reunión del grupo ad hoc del azúcar en 19 años.

3- Argentina, representada por el tucumano Jorge Neme, recordó que la exclusión se fundamenta en las asimetrías productivas que existen entre el país y el gigante brasileño.