El paquete de medidas adoptado por el Gobierno para mitigar el impacto social de la pandemia de coronavirus cosechó apoyos entre economistas consultados por la agencia oficial Télam. Las políticas implementadas durante los más de 90 días de aislamiento social, preventivo y obligatorio -sostuvieron- sirvieron para evitar que la caída de la actividad económica fuera mayor (el Banco Mundial ya pronosticó un desplome de 7,3% para este año). Sin embargo, industriales y comerciantes alertaron que la extensión de las restricciones en varios puntos del país producirá un cierre masivo de negocios dentro del corto plazo.

El director del Centro de Economía Política Argentina (Cepa), Hernán Letcher, indicó a Télam que “las medidas puestas en marcha muestran un Estado presente y activo frente al sensible impacto económico negativo derivado del coronavirus”.

“Por un lado, el Programa de Asistencia de Emergencia a la Producción y el Trabajo (ATP) y los créditos a tasa subsidiada apuntan a un doble desafío pensando en la salida de la pandemia: no incrementar significativamente el desempleo y lograr que las empresas no quiebren. Es decir, que cuando se pueda activar la economía, se haga desde ese piso”, consideró Letcher.

Analizó que, en segundo lugar, el Ingreso Familiar de Emergencia (IFE) y los bonos otorgados “apuntan a que la pobreza no se incremente sustancialmente”, y puntualizó que “la pandemia es regresiva en términos económicos, por lo cual estas medidas son trascendentes”.

Por su parte, desde la Universidad Nacional de Moreno, los economistas Alejandro Robba, Emiliano Colombo y Esteban Nicolau criticaron en diálogo con la agencia oficial que “los sectores opositores al Gobierno han plantado un falso dilema entre economía y salud”. “La salud es un bien básico, como la agricultura o la energía, porque participa en la producción de los demás bienes”, subrayaron los especialistas. Y agregaron: “con trabajadores enfermos no hay producción, que es lo mismo que decir sin salud no hay economía”. Según calcularon, las políticas de apoyo -la mayoría son transferencias monetarias- alcanzan a junio el 4,6% del PBI.

Comercio e industria

La continuidad de la cuarentena -y el posible retorno a esquemas más restrictivos- en el Área Metropolitana de Buenos Aires mantiene en vilo a los sectores productivos. Una encuesta realizada por la Cámara Argentina de Comercio citada por el sitio Infobae arrojó que el 11,5% de las empresas piensa cerrar sus puertas en los próximos 30 días si “no se produce una mejora de la situación”. Otro 23%, en tanto, piensa en achicar su estructura y reducir su personal.

Las estimaciones de la Unión Industrial Argentina llegaron a resultados similares: el 38% de las compañías prevé que su negocio no es sostenible si las restricciones se mantienen entre uno y tres meses más. La reactivación, coinciden, aún está lejos.