Las urgencias por normalizar las actividades artísticas se topan con la demora en la toma de decisiones por parte del Comité Operativo de Emergencia de Tucumán (COE). Este organismo, rector de las disposiciones que habilitan el funcionamiento de distintos sectores, tiene pendiente de publicación desde la semana pasada el protocolo para que abran autocines en la provincia; y tiene bajo estudio las pautas sugeridas por diferentes colectivos de músicos y de teatristas para que regresen los talleres y las funciones presenciales con alumnos y público, respectivamente, acotados en número.
La falta de definiciones golpea especialmente al sector artístico independiente, agobiado por más de 90 días sin actividad y, por ende, sin ingresos propios. El cierre de espacios comenzó el fin de semana del 13 de marzo, previo a la disposición presidencial del primer tramo de la cuarentena obligatoria.
El martes comenzaron a reabrir las academias de danza con distintas propuestas (como ocurrió en La Gloriosa), pero no en forma masiva. Los responsables de algunas de esas escuelas han mantenido reuniones con autoridades municipales para solicitar apoyo específico (por ejemplo, en la provisión gratuita desde el Estado de lavandina, detergente, alcohol en gel y demás elementos de higiene) y que se revean algunas pautas de funcionamiento que no pongan en peligro el aspecto sanitario de los participantes. El mismo planteo se formalizó ante el Ente Cultural desde sectores teatrales.
En un encuentro mantenido en Yerba Buena con profesores de folclore, por el municipio participaron tanto funcionarios de Cultura como de Salud para dar la justa dimensión del tema en debate. Y en la capital, músicos y cantantes de tango pidieron especialmente que se evalúe la realización de un espectáculo al aire libre el miércoles 24, cuando se conmemora el aniversario del fallecimiento de Carlos Gardel, y que se transformaría en la fecha que dispare el reinicio de los shows.
El Ministerio de Cultura de la Nación ya aprobó un protocolo para la reanudación de clases, ensayos y grabaciones musicales, pero sin público. Ese documento está siendo evaluado, junto con otros, por el COE.
Los planteos no se limitan a Tucumán. La asociación Trabajadores de la Lírica de Rosario (TLIR) presentó el documento “Por el derecho al pan y el derecho al canto”, con el apoyo de sindicatos y agrupaciones de España, Francia, e Italia, en el que describe su precaria situación y advierte: “no es amor al arte, somos trabajadores de la cultura”. El martes, decenas de integrantes de la Unión de Músicos y Artistas Independientes de Jujuy marcharon por la capital con sus sikuris hasta la Casa de Gobierno para reclamar una ayuda económica oficial y que se contemplen eventos al aire libre para volver a los escenarios. Hoy, integrantes de unos 70 institutos privados de danza, teatro y arte de Mar del Plata se movilizarán hasta la Municipalidad de General Pueyrredon para denunciar que su situación económica es insostenible, según expresó el teatrista Carlos Petón Vinciguerra, y que la mayoría de esos espacios no ha recibido ningún tipo de ayuda o subsidio estatal. Y el sábado se realizará el primer festival solidario on line por los Artistas Misioneros desde Posadas, como prueba piloto para distintas localidades de esa provincia, con apoyo estatal.
El durísimo panorama se replica en todo el país, y cada provincia busca su respuesta en particular. A los artistas antes los unía el espíritu creativo; actualmente prima la desesperación.