“Mi hermano venía de casa de mi tía y lo mataron a balazos. Salió de noche y no volvió más”, contó acongojada María Lilia Figueroa, de 36 años, hermana de Javier Maximiliano Coca, de 22. En un confuso episodio, ocurrido en la madrugada de ayer en el barrio Central de San Isidro de Lules, Coca fue ultimado de cinco balazos en la esquina de Sarmiento y Ramón Bautista Ortega. Se aprehendió por este hecho a un amigo del joven y a un taxista que los habría trasladado hasta esa esquina.
“Mi hermano no tenía armas, lo abatieron porque no podía pagar el viaje; hay vecinos de testigo”, reclamó Figueroa, que intentaba consolar a su hermana más chica.
La familia contó que Coca era jornalero, trabajaba cosechando frutillas y con ese ingreso ayudaba en la casa donde vivía junto con sus padres y sus nueve hermanos.
Dos versiones
“Parece que no tenían para pagar el taxi. Se bajaron en la casa de su amigo Augusto Alanís y salieron corriendo, su amigo fue más rápido y se salvó del tiroteo”, explicó Cristina del Valle Figueroa. La mujer se emocionó al ver los árboles de palta donde su hijo solía trepar cuando era chico. “Espero que logren atrapar al taxista, el amigo de mi hijo ya está declarando en la comisaría”, agregó la madre.
En la mañana trabajó en la escena del crimen el auxiliar fiscal Lucas Maggio, junto con el personal del Equipo Científico de Investigaciones Fiscales (ECIF) y las divisiones policiales: Criminalística, Química Legal, Documentación y Telemática.
“Por el momento sabemos que dos personas venían en un taxi de la capital y que se bajaron en esta esquina. Por motivos que aún se investigan, una de ellas murió producto de varias heridas de armas de fuego. Por los dichos de algunos vecinos, el taxista estaría involucrado en esta muerte, por lo cual estamos trabajando en individualizarlo y localizarlo”, señaló Maggio, funcionario de la Fiscalía de Homicidios, a cargo de Adriana Giannoni. El auxiliar fiscal también explicó que se estudian las cámaras de seguridad del lugar para tener más precisiones sobre el caso, y mencionó que se encontraron vainas tiradas. “Sin embargo, no podemos asegurar aún que haya sido un enfrentamiento”, agregó.
Ya por tarde, el jefe de la División Homicidios de la Policía, Diego Bernachi, confirmó que mediante las cámaras se identificó la licencia del auto de alquiler y de esa manera se logró aprehender al taxista, quien fue puesto a disposición de la Justicia junto al vehículo y a la supuesta arma del crimen.
Fuentes policiales indicaron que el chofer sería un efectivo jubilado de la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA). También señalaron que, tanto Coca como Alanís tendrían antecedentes por delitos de robo.
Además, Pablo Dirisio, jefe de la comisaría de Lules, comunicó: “las primeras pericias apuntan a que cuando los jóvenes tenían que descender del vehículo y habrían intentado asaltar al taxista. Esto desató un enfrentamiento en el que el chofer hirió con un arma de fuego a uno de ellos”. Algunos vecinos le habrían descripto la misma situación al personal del ECIF, según le confió una fuente de esa unidad a LA GACETA.
Vecinos
“Fuimos de los primeros en enterarnos. No oímos detonaciones, pero un hombre nos alertó de que había un chico tirado en la calle. Salimos a ver y el muchacho aún vivía. Lo vi agonizar, tenía dos tiros en el cuerpo, al menos. La Policía y la ambulancia llegaron una hora después”, dijo Marcos Robles.
“Nunca pasó algo así acá. Ni siquiera sé si ocurrió en esta esquina porque la sangre muestra que se arrastró unos metros. Unos dicen que fue un intento de robo, otros creen que los tiros no eran para él sino para otro chico”, contó María Romina Concha.