“Apenas el 20% de quienes se gradúan en Ingeniería son mujeres, y representan el 11% de los ingenieros en actividad”, aseveró Ana María Franchi, presidenta del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet). Lo hizo durante la conferencia que dictó sobre las diferencias de género en las carreras de Ingeniería, en el marco de la Semana de la Ingeniería que se lleva a cabo en forma virtual, organizada por la Facultad de Ciencias Exactas de la UNT.
Superados pequeños problemas para comenzar la charla (por cuestiones de la modalidad on line), la profesional abordó la temática con numerosos datos de diferentes estudios, que reflejan la discriminación que sufren las mujeres en las carreras de ingeniería.
Desde temprano
La investigadora explicó que las diferencias de género comienzan desde edades muy tempranas. “Según un estudio regional de la Unesco, que se hizo en Buenos Aires, en San Pablo (Brasil) y en Ciudad de México (México), a la mayoría de las niñas de entre seis y ocho años no les gusta la matemática”, indicó. Y agregó: “además, nueve de cada 10 niñas asocian la ingeniería con afinidades y destrezas masculinas”.
Según el mismo estudio, los docentes afirman que sí hay diferencias entre niños y niñas en disciplinas relacionadas con las ciencias exactas. También los padres de los niños fueron consultados en la investigación y uno de cada dos dijo que los niños tienen mejor rendimiento que las niñas en tecnología e informática. “El 40% (de los padres) dice que eso está relacionado a condiciones naturales”, expresó Franchi.
“Ahí podríamos ver -explicó- una de las razones por las que son pocas las mujeres que se ‘animan’ a estudiar Ingeniería”.
Para reforzar estos datos, Franchi contó que en el país se gradúa de la carrera de Ingeniería una mujer por cada 10.000 habitantes, mientras que en el caso de los hombres, los graduados representan uno de cada 3.000 habitantes. Datos que reflejan la infrarrepresentación de las mujeres ingenieras.
Discriminación positiva
“En Argentina existe una subrepresentación de las mujeres en posiciones de liderazgo en las instituciones educativas”, precisó. La forma de enfrentar esta problemática, según explicó la presidenta del Conicet, es presentar propuestas (y aplicarlas) de discriminación positiva hacia las mujeres en las carreras de ciencias exactas.
La discriminación positiva significa la aplicación de políticas que prioricen el desarrollo de un grupo menos favorecido.
Entre las posibles discriminaciones positivas aplicables, la científica destacó que se pueden hacer concursos de becas para mujeres. Otra posibilidad es que a igualdad de currículums entre un hombre y una mujer, se elija la segunda, ya que se entiende que a ella le costó más conseguir cada logro. “No se trata de elegir a una persona con un currículum pequeño sobre una con uno grande, sino de aplicar ese sistema cuando hay igualdad de currículums”, señaló.
Por último, afirmó que sería bueno empezar a discutir la existencia de cupos en las representantes de consejos superiores. “No hablo de imponerlo, pero por lo menos analizarlo”, advirtió.
Última conferencia
La Semana de la Ingeniería continúa hoy a las 19 con una exposición del decano de la Facet, Miguel Cabrera, que hablará sobre las “ciencias exactas en la sociedad del conocimiento”. En la charla el ingeniero hará una revisión histórica de la ingeniería, empezando por la filosofía hasta llegar al presente. Luego, explicará la importancia de las ciencias exactas en el mundo actual.
Podrá verse, al igual que las demás, en vivo por el canal de YouTube de la Facet, que se puede encontrar en la página de la Facultad. (Producción periodística: Homero Terán Nougués)