“Entre el 20 de marzo y el 1 de junio del año pasado murieron 984 personas en las rutas. Este año la cifra bajó a 251, lo que marca un descenso del 80%”. Las cifras son claras y elocuentes, y la declaración la hizo el director de la Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV), Pablo Carignano, que participó del reporte diario que ofrece el Ministerio de Salud para brindar información sobre la situación epidemiológica por covid-19 en el país, informó Télam.
La causa de esa disminución de la mortalidad vial es simple: la gente se quedó en su casa -especialmente durante la primera etapa del aislamiento social preventivo obligatorio-. Pero no vamos a quedarnos en casa toda la vida, de modo que -agregó Carignano- a medida que se vuelve a transitar con normalidad se deberá insistir muy profundamente en las medidas de prevención.
Cuidados
Sí, igual que las medidas de higiene y las vacunas, las de seguridad tienen que ser parte de nuestra vida cotidiana. Y van juntas, porque -destacó también, para graficar la magnitud de lo que acontece en las rutas- con 6.000 muertos por año, los incidentes viales se convierten en un tema de salud pública.
“La incidencia en el sistema de salud es enorme -agregó el funcionario-, y queda evidenciada en las palabras del ministro (de Salud de la Nación) Ginés González García, cuando dice que muchas camas de terapia intensiva están disponibles por la merma en los incidentes viales”. “Así cómo se entendió que con el uso de barbijo, el lavado de las manos y la distancia se evita el contagio del coronavirus, usar el cinturón, ponerse el casco y no tomar alcohol hace que las probabilidades de un incidente vial bajen muchísimo”, insistió.
La nueva normalidad
En su breve exposición en la conferencia de prensa matutina, Carignano resaltó: “la reducción de la cantidad de muertes, que tiene que ver con la baja circulación, también nos permite establecer paralelismos. Pensemos en covid-19, en lo que hemos hecho para enfrentarlo y en lo que tenemos que hacer cuando volvamos a circular”.
Barbijo, pero sin casco
En Tucumán, por de pronto, con la flexibilización del aislamiento, el tránsito es cada vez más intenso, y -es sólo un ejemplo- se ha visto circular mucha gente en moto, con barbijo... Pero sin casco.
“Los casos de accidentados que nos llegaban a la guardia del hospital realmente bajaron mucho en las últimas semanas de marzo y en abril. Llegamos a recibir en un mes la cantidad que normalmente llegaba en una semana. Eso a pesar de que recibimos la mayoría, desde que el Centro de Salud está como hospital de primera línea para pacientes covid-19”, informó a LA GACETA la directora del hospital Padilla, Olga Fernández. “Sin embargo, aunque sin llegar a las cifras anteriores a la pandemia, desde mayo los casos han vuelto a incrementarse”, agregó preocupada.
Respecto del futuro, Carignano dejó claro hacia dónde va la ANSV: “con la pandemia de covid-19 quedó evidenciado el rol del Estado en el cuidado, la protección y en el control. Ese es el mismo rol que se buscará tener desde la Agencia cuando se vuelva a circular”.