Por primera vez se estudió las dieta de los grandes tiburones blancos, famosos por las películas en las que atacan a la gente, y la cosa no es como parecía: “en su estómago encontramos restos de muchos peces que del fondo marino, incluso enterrados en arena. Esto indica que deben pasar mucho tiempo en el fondo”, dijo Richard Grainger, doctorando en la Facultad de Ciencias de la Vida y el Medio Ambiente de la Universidad de Sydney. “El estereotipo de la aleta dorsal de un tiburón sobre la superficie mientras caza probablemente no sea una imagen muy precisa”, agregó.

El equipo examinó el contenido del estómago de 40 tiburones blancos jóvenes que fueron capturados en el marco del Programa NSW Shark Meshing y comparó esto con datos de otras partes del mundo para establecer un marco nutricional.

“Comprender los objetivos nutricionales de estos depredadores, y cómo se relacionan con patrones de migración, dará idea de lo que impulsa el conflicto entre ellos y los humanos, y de cómo podemos proteger mejor esta especie”, dijo Gabriel Machovsky-Capuska, investigador en el Charles Perkins Center y coautor del estudio.

“Esto encaja con otras investigaciones: muchos animales salvajes, incluidos depredadores, seleccionan dietas equilibradas con precisión”, dijo David Raubenheimer, presidente de a ONG Ecología Nutricional en la Escuela de Vida y Ciencias Ambientales, y otro coautor del trabajo.