“Little fires everywhere” (“Pequeños fuegos por todas partes”) cuenta la historia de Elena Richardson (Reese Witherspoon), la habitante perfecta de un barrio de clase media alta en Cleveland. Su mundo se ve conmocionado cuando llegan nuevas vecinas con un pasado sospechoso y se obsesiona por averiguar todo sobre ellas. Mia Warren (Kerry Washington) y su hija adolescente representan lo opuesto a los ideales sociales de Elena. Ambas protagonistas se enfrentarán conforme la trama devele los secretos que ambas esconden.

Witherspoon y Washington son además productoras de la serie que estrenó Amazon Prime. Basada en la novela de Celeste Ng, explora varios temas como la maternidad, los inmigrantes ilegales, la hipocresía, la intolerancia y, sobre todo, las diferencias raciales: un tema que en estos días tiene en vilo a Estados Unidos.

En una reciente entrevista, Washington comentó que la serie está ambientada en los 90, cuando ella era adolescente, y la hizo pensar en la experiencia de su madre y en cuál era el contexto en el que ella ejercía la maternidad. “Lo que me gustó de estos personajes es que son mujeres muy imperfectas y a menudo nos ponemos en rol de juezas de los otros. Y eso no está tan bien. Por suerte ahora tenemos la posibilidad de abrirnos y mostrar nuestros miedos y nuestros sentimientos, como madres, amigas, vecinas”, dijo.

Por su parte, Witherspoon destacó que cada mujer, según su contexto cultural, vive diferentes experiencias como madre. “En esta serie vemos a una madre inmigrante china, una blanca, una afroamericana y una latina. Crear una serie con tantos diferentes tipos de madres es iluminador, con mucha diversidad y con todas las perspectivas -afirmó-. Tengo 44 años y aprendo cosas todos los días. Y en esta serie entendí un montón de cosas y creencias con las que había crecido, por ejemplo sobre la homosexualidad, la diferencia de razas, las experiencias que viven los inmigrantes... Cuando yo era adolescente no había redes sociales, entonces iba aprendiendo según lo que me decían los adultos, y no tenía accesos a otras fuentes. Y debo decir que muchas cosas en las que creía, hoy me dan vergüenza. Porque me educaron como antaño se educaba a una niña blanca del Sur de EEUU”.

En la entrevista publicada por infobae.com, las actrices opinaron que los movimientos #MeToo y #Time’sUp están ayudando a cambiar la industria del entretenimiento. Washington recordó que antes en el set se auspiciaba el individualismo de las mujeres. “El #MeToo logró que trabajáramos juntas y nos dimos cuenta que disfrutamos de hacerlo y lo hacíamos muy bien -explicó-. Es muy poderoso trabajar con mujeres y, al compartir nuestras historias de abuso, se logró una hermandad única”.

“Estoy de acuerdo -expresó Witherspoon-. Yo tuve conversaciones, luego del surgimiento de #MeToo, con muchas mujeres que contaban situaciones de las que yo no tenía ni idea, sobre abuso y discriminación. Realmente me abrió mis ojos y me hizo más cercana a estas mujeres. Me hizo sentir esa fuerza y poder que tenemos, y siento que es el tiempo para las mujeres. Es tiempo para que las mujeres no se sientan con miedo: eso es algo mágico. Hay mucho liderazgo de mujeres en esta serie: las escritoras, la directora y las productoras”.