Por Regina Martínez Riekes - Asesora Financiera.-
“Tenemos órdenes de asegurarnos que no muera… pero también de asegurarnos que lamente el día en que ha nacido”
Chico - Por un puñado de dólares (1964)
De Lebacs a Leliqs
Septiembre de 2018. El dólar vuelve a dar un salto. En un mes se fue de $28 a $40. La credibilidad del Gobierno continúa en baja.
Guido Sandleris, reemplazo de Luis Caputo en el Banco Central (BCRA), anuncia un nuevo esquema monetario. Altas tasas de interés (72% TNA), bandas de flotación al dólar ($34 y $44 ) y nuevo instrumento de política monetaria. Comienza el auge de las Leliqs.
Las Leliqs (Letras de Liquidez) tomaron notoriedad cuando fueron elegidas para reemplazar la “bola de Lebacs”, que para ese momento alcanzaba un stock de $ 1,3 billones.
Las Lebacs (Letras del Banco Central) eran la estrella del mercado. Cualquier inversor individual podía acceder al crédito del BCRA eliminando de esta forma su paso natural por los bancos y corriendo el riesgo de desfinanciar al sector financiero.
El entonces nuevo instrumento, exclusivo para Bancos, eliminaba este riesgo, pero sumaba uno adicional. Al ser semanal la capitalización de interés, el stock podría duplicarse en menos de un año.
Para julio de 2019 su monto era similar al de Lebacs. Las críticas llegaban de todas partes. “Vamos a dejar de pagar los intereses de las Leliqs”, declaró el entonces candidato a presidente Alberto Fernández. Proponía financiar con esos intereses el aumento a los jubilados.
Depende ¿De qué depende?
“Si la emisión no genera inflación, ¿por qué no se eliminan los impuestos y se cubren todos los gastos del Estado emitiendo pesos?”, le pregunta Virginia Gallardo a Axel Kicillof, candidato a gobernador de la provincia de Buenos Aires.
Para un economista, la primer respuesta a una pregunta es siempre la misma: depende ¿Por qué Estados Unidos emite billones de dólares sin generar una hiperinflación? Porque ese aumento de oferta de dinero se acompaña de un aumento de demanda global de esa moneda. Un argentino, que mes a mes compra sus U$S 200 a valor oficial está financiando “gratis” el monstruoso déficit fiscal norteamericano.
En Argentina, la emisión se trasladará a inflación debido a la ausencia de un aumento en la demanda de pesos. No hay súper cepo que contenga la pérdida del poder adquisitivo de nuestra moneda. Prueba de ello es que esta semana, a pesar del endurecimiento de las medidas, el dólar Contado con Liquidación cerró en torno a $115 (luego de una baja inicial).
Será hasta que los reguladores encuentren una nueva forma de fuga y la limiten.
Hecha la Ley…
“¿Viste que podés hacer Contado con Liquidación sin parking con criptomonedas”?, comenta un alto funcionario de un banco. Hace referencia a la nueva forma elegida por los argentinos para proteger sus ahorros.
La operatoria de dólar Contado con Liquidación puede hacerse a través de criptomonedas eliminando el riesgo de parking (añejamiento de cinco días de un bono). Se abre una cuenta en un “Exchange regulado” al cual se transfieren pesos desde una cuenta bancaria en Argentina, que terminan convirtiéndose en dólares en el exterior. “Tudo Bom. Tudo legal”, diría don Carlos en la pauta publicitaria de AFIP.
Mientras no se solucionen los problemas de fondo, la fuga de capitales continuará. “Me llama la atención que en Argentina estamos llenos de dólares. Los dólares sobran, falta confianza”, afirma con preocupación una estudiosa de la política monetaria de este país.
El aumento de pasivos del BCRA pone nervioso a cualquier analista. Desde el pasado 10 de diciembre, la base monetaria (pasivos no remunerados) creció cerca de $500.000 millones, mientras que las Leliqs (pasivos remunerados), casi $1 billón o un 140% directo.
La baja inicial en el stock de Leliqs tuvo que ser rápidamente revertida para absorber el exceso de pesos que no se transformó en crédito y se refugió en el billete verde. “Estamos igual que al principio, pero con muchas más regulaciones”, rezonga un banquero.
Ello ocurre cuando las leyes de la Economía actúan supeditadas a los vaivenes de la Política.
Apagando un incendio con fuego
El desplome de la actividad económica se siente en todas partes. El Estado, socio mayoritario del sector privado, también lo sufre.
Esta semana se conoció que la recaudación de mayo cayó 25% real en términos interanuales ¿Cómo se financiarán los ATPs de este mes, que incluye pago de aguinaldos?
Los avances positivos en la renegociación de la deuda solo nos garantizan el no agravamiento de los desequilibrios existentes, pero no implican la llegada inmediata de dinero fresco a la Argentina.
La respuesta vendrá desde las arcas del Central. Con activos en dólares y pasivos en pesos, una devaluación engrosa el resultado contable del BCRA, lo que permite transferir esas utilidades al Tesoro. Vieja receta para nuevos actores. Poco importan los límites existentes en la Carta Orgánica, la cual superpoderes mediante, podrá ser reformada.
Mientras tanto, la destrucción de valor es impresionante. El consenso de analistas relevados por el BCRA espera una caída de 9,5% de la economía argentina para 2020.
La macro argentina se derrite, pero siempre hay oportunidades. Como decía un profesor universitario sobre la crisis de 2008: “los países no desaparecen y esta crisis también pasará”. La salida será dolorosa. Esperemos que esta vez, el aprendizaje sea mucho mayor.